martes, 21 de junio de 2011

Algunos no aprenden nunca

21/06/11

FE DEMOCRATICA
(Pequeño ensayo matinal en el que se demuestra que los Indignados  son el EFECTO de un agotamiento y, en cambio, no son ni serán la CAUSA de nada).

Como hace unos días fue Raúl del Pozo, ahora le toca al Mexicano Carlos Fuentes. Parece que, tanto a la izquierda como a la derecha, los escribientes de fe democrática comparten la tendencia a invertir causas y efectos.
Ahora Carlos Fuentes, desde El País de hoy, se hace eco de la algarabía intelectual que parecen provocar los Indignados. Fuentes nos recuerda lo que él entiende por grandes logros espontáneos de las masas haciendo gala de una ingenuidad enternecedora para un hombre de su edad. Fuentes nos pasea por la revolución de 1789, los hechos de 1848, las revoluciones latinoamericanas de alrededor de 1810, por Mayo de 1968 (saltándose la revolución soviética en tanto el analista de hoy parece que es más bien de derechas).
Lo único novedoso que aporta Fuentes es la convicción de que las movidas del 68 contribuyeron más al aceleramiento de la caída del bloque soviético que a cualquier otra cosa (es al primero que se lo leo, aparte de mí mismo, claro).

Entonces, y para que quede claro de una vez por todas:

Un modelo de sociedad se agota ( porque todo se agota alguna vez).
Surge un nuevo grupo de poder (los más ricos residentes españoles de América del Sur en 1810, etc.) o el mismo grupo de poder necesita dar una imagen de cambio para que no prospere un cambio mayor (Mayo del 68, etc.).

Las masas están indignadas, porque cuando un modelo se agota las masas siempre están más jodidas que de costumbre.

El nuevo grupo de poder (o el actual grupo de poder que está necesitado de un simulacro de cambio) deja ( y si hace falta da apoyo para) que las masas armen el alboroto de costumbre y alimenten su ilusión de protagonismo.

Se produce el cambio de poder (o se mantiene el mismo poder con el deseado simulacro de cambio) y todo vuelve a la normalidad.

Las masas suman unos cuantos mártires más a su infinita lista y pasan a padecer la nueva situación hasta nuevo aviso.

A veces ( y esto es en parte lo que contribuye a la confusión de los pensadores de inquebrantable fe democrática), los cambios traen aparejadas algunas mejoras para la población de a pie. Sólo que estas mejoras no se deben al cambio en el poder sino a que a dicho poder también le favorece la nueva situación (abolimos la esclavitud porque ya no es un medio de producción rentable, etc.).

En fin, se podría escribir un interminable y sesudo ensayo al respecto, pero ya se sabe,  a buen entendedor…

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