miércoles, 30 de abril de 2025

EL APAGON

   Hace tres o cuatro días yo me mostraba sorprendido en este blog por la indiferencia del personal en general y de la prensa y los políticos en particular acerca del problema que se nos viene encima en relación a un más que probable colapso de la energía eléctrica a causa, sobre todo, de las ingentes y crecientes cantidades de esta energía que consume la AI y, en menor medida pero solo menor con respecto de la otra, de los vehículos eléctricos.    

 Ahora viene esto del apagón y todo el mundo se muestra provisionalmente interesado: que si quién tiene la culpa, que si no había un plan B, que si dependemos de los franceses, etc. Y así estaremos dos o tres días más hasta que pase algo nuevo en Ucrania o en Oriente medio o cualquier otra cosa que dé para llenar los periódicos y el ciber espacio de "contenidos".

 Los políticos aprovechan para intentar sacar rédito electoral, acusándose unos a otros, como siempre y como si alguno estuviera exento de culpa y cargo.

 La prensa aprovecha para generar la mayor confusión posible, cosa que parece, cada vez más, ser su función primordial.

 Gutiérrez, mientras tanto, tiene algo para comentar en el bar o en el descanso de la oficina mientras espera el partido del fin de semana.

 Y la nave va...

  La verdad es que nos merecemos cualquier cosa que nos pase, vea.    

jueves, 24 de abril de 2025

COMO TE DIGO UNA COSA...

 Hace unos días yo me reía en este mismo blog de la manía que tiene el personal  mediático de vaticinar que todo cambia para siempre ante la cuestión más peregrina y baladí que se cuele entre las noticias del día.

 Ahora bien,  hay algo que yo creo que sí lo puede cambiar todo para siempre y a lo que no le estamos prestando la suficiente atención aunque se hable de ello un día sí y el otro también. Hablo de la inteligencia artificial.

 Es como si asistiéramos al advenimiento inminente de este disruptor asunto como quien mira una película de Netflix y luego se come una pizza y se va a la cama, tan ancho.

 Dejando de lado a Gutiérrez, el ciudadano de a pie, al que el asunto le queda tan grande que no se le puede pedir que se detenga en ello cuando ya le queda holgado ocupar la mente en cosas mucho más a su alcance, a uno le llama la atención que los sesudos pensadores geopolíticos decidan ignorar  en sus análisis y sus predicciones tan importante asunto.

 Incluso cuando alguno se ocupa de este problema lo hace poniendo el énfasis en que el que gane la batalla de la AI será el que se haga con la hegemonía, o algo por el estilo.

 Pero yo planteo una hipótesis: Vamos a imaginar un contexto bipolar, tripolar, etc., donde dos o tres o cuatro potencias con un poder más o menos equilibrado en lo económico y en lo militar, también lo estuvieran en el terreno de la AI.

 En este escenario es donde aparece la pregunta que yo me hago y que no veo que aparezca por ningún lado, que yo sepa. Y la pregunta es: ¿No será que el que va a tener la ventaja, llegado el caso, va a ser el que utilice con mejor criterio y control esta peligrosa herramienta DE PUERTAS ADENTRO? Porque yo creo que dentro de nada las luchas por imponerse en la política internacional, en el comercio o en el campo de batalla militar, ninguna va a ser más peligrosa y definitoria que el asunto al que me refiero..

  Y pienso que nadie se está planteando este dilema porque nadie tiene la más remota idea adonde estamos yendo y también porque nadie sabe cómo parar la música.

 Los japoneses, por ejemplo, han empezado a tomar alguna medida para mitigar el abuso de energía eléctrica que supone el mantenimiento de la AI. No es que sea gran cosa pero, bueno, por algo se empieza, digo yo. Porque el primer peligro es quedarnos a oscuras, que ya es suficiente. Y luego todo lo que viene detrás, que otro día te lo cuento.

 En suma, que pintan bastos. 

   

  

 

martes, 22 de abril de 2025

EL "LOCO" GATTI

   Ha muerto en el día de ayer uno de los mejores futbolistas de su tiempo. Tenía la mala costumbre de decir siempre lo que pensaba, lo que le granjeaba múltiples enemigos y también algunos amigos incondicionales, como es mi caso. No creo que descanse en paz, supongo que seguirá dando guerra allí donde esté.

  Ah, también falleció el principal funcionario del Vaticano. Ambos eran argentinos.

domingo, 20 de abril de 2025

EL ENFOQUE DE DONALD TRUMP

Me llama la atención que destacados y muy bien informados comentaristas geopolíticos insistan evaluar cosas tales como que si las medidas erráticas que va tomando el señor Trump día sí y día también van a conseguir en un plazo equis que EEUU pueda recuperar una industria propia que pueda competir con la de China en un mercado global.

 A mí me parece evidente que el señor Trump tiene muy claro que dicho objetivo está muy lejos de ser posible. Yo creo mas bien que la estrategia de D.T. y su equipo consiste en provocar una polarización política tal que retrotraiga al mundo a un orden bipolar extremo de modo que toda su área de influencia se tenga que abstener de comerciar con China AUNQUE las condiciones que ésta ofrezca sean claramente más convenientes. Y esto lo va a hacer (ya lo está haciendo) por las malas o por las malas.

 Esta es, creo yo, la única opción viable que tiene D.T, y la vamos a  pagar (la estamos pagando) todos lo que estamos bajo su área de influencia. Vamos a comprar un producto fabricado por una empresa europea en EEUU, por ejemplo, y lo vamos a pagar al precio que nos lo quieran poner.

 Es lo que hay.

  Y esta vez no se me ocurre adonde se puede emigrar.

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  Dice mi amigo RR que, si tiene que haber un Imperio, ninguno ha sido tan benigno como el llamado "Imperio Americano".

  Admitiendo que lo que afirma RR pudiera ser cierto, yo añadiría:

  Hasta ahora.

  Y no le echaría la culpa a  Donald Trump.    

  Donald Trump hace lo que puede. Y porque puede.

  Y porque los imperios es lo que tienen, vea.     

    

EL MISTERIO Y YO (un lector poco ortodoxo)

 Hace ya bastante tiempo que no suelo frecuentar la literatura de ficción. Las pocas veces que lo hago, si se trata de un texto más o menos largo, después de leer  quince o veinte carillas, una vez que me he enterado más o menos de qué va la cosa, suelo saltar a otras quince o veinte carillas del final para enterarme del destino al cual se dirige el autor. Después, a veces, empiezo de nuevo y lo leo todo.

 En suma, no me motiva el misterio. Más me interesa ir viendo cómo se las compone el escritor para llegar a aquel final de una manera eficaz. Es decir, leo el libro como si ya lo estuviera releyendo y así me ahorro la necesidad de una posible segunda lectura.

   También aprovecho ese peculiar sistema para practicar un deporte inspirado en una anécdota de don Luis Buñuel. Según cuenta la leyenda, cuando Buñuel pasó una temporada contratado en Hollywood, alguien le dio a leer un guion cinematográfico para recabar su opinión. Iba, creo recordar, sobre una espía en Europa. Al cabo de unas pocas páginas, Buñuel sentenció: "al final la ahorcan".

 Es una forma de entretenerme con un género que, como dije al principio, hace tiempo que no me motiva.

  Lo que escribo ahora también se podría llamar, como el texto que precede a éste y que se titula "Lo que queda de las cosas cuando se las explica", pero presumo que la cosa resultaría un tanto críptica para un lector que desconozca el motivo que me llevó a pergeñar estas líneas.

sábado, 19 de abril de 2025

LO QUE QUEDA DE LAS COSAS CUANDO SE LAS EXPLICA

   Personalmente, soy poco afecto a los prólogos. Aún en el caso de que un prólogo sea en sí mismo una pieza de gran valor literario, como sucede en el caso de J.L. Borges, me inclino por disfrutarlo como una obra aparte y nunca antes de leer el texto prologado. Y esto porque considero, como diría Cortázar, que la obra debe defenderse por sí misma "como gato entre la leña".

  El mismo criterio lo aplico cuando un eventual lector de un texto mío me hace una crítica que no me gusta o me parece desacertada y mas bien me limito a pasarme la crítica por el forro y seguir mi camino con mis aciertos y mis errores. Si el lector no entendió lo que yo he escrito, o lo entendió y no le ha parecido digno de su elogio, de nada sirve responder con una  sesuda explicación. En suma, si un pieza literaria requiere una explicación, esta es, por definición, un intento fallido. Una obra debe atacar al lector de forma directa, provocar la emoción y el goce de modo previo a cualquier análisis racional.

 Peor es el caso de las investigaciones de corte policial como es la que expone el escritor uruguayo apodado Wimpi en un texto titulado "Lo que queda de las cosas cuando se las explica" donde refiere como un señor X (escribo de memoria) nos indica que el hecho de que el zapatito de Cenicienta fuera de cristal podría deberse a un error ttipográfico o de traducción. Dice X que, donde el autor quiso poner "pantoufle en vair" (zapato de piel), el linotipista o el traductor puso "pantoufle en verre" (zapato de cristal), quitando así todo el encanto de la versión que quedó para la historia de la literatura y el disfrute de las sucesivas generaciones de lectores. 

   También cabe citar el ejemplo paradigmático de la película "Citizen Kane" de Orson Welles. Otro u otros policías del arte descubrió o descubrieron que lo que el protagonista pronuncia en el momento de su muerte y que se convierte en el hilo conductor de la narración no es escuchado por nadie más que el espectador, lo cual viene a ser como un error argumental de gran magnitud. Sin embargo, el espectador no se entera o no le importa el detalle en cuestión en tanto la obra le impacta de forma directa y el film se mantiene a lo largo de los años como uno de los mejores de la historia del cine.

 Parafraseando a Borges se podría inferir que una obra lograda se compone de una verdad esencial y varios posibles errores accidentales. Lo contrario no aplica. 

lunes, 14 de abril de 2025

Vargas Llosa

 Por fin muere el agente inmobiliario Vargas. Estratega literario de lectura interminable, estaba tramitando la nacionalidad china a ver si le daban el premio Confucio, uno de los pocos galardones que le faltaba adquirir.

 Su epitafio reza así:

                                          Aquí yace Mario Vargas

                                           bien cubierto en este osario

                                           Fue niño, joven y adulto

                                           pero nunca necesario

                                           Sus restos han de quemarse

                                           para evitar desconcierto

                                           Murió para presentarse

                                           en un concurso de muertos  


lunes, 7 de abril de 2025

UN CRIMEN IMPERFECTO

                       

                                                                                         In memoriam E.G.                  

                                                 (I)

   Hay, ciertamente, esas personas que representan la encarnación mas perfecta de la hipocresía. 

  El Hipócrita Perfecto (cuyas iniciales, curiosamente, son H.P) exhibe unas características muy concretas:

  Busca el consenso apelando a las emociones más inocentes del personal. 

  Practica un buenismo teórico  que no condice en absoluto con su íntimo proceder.

  Apela al fácil recurso de asegurar aquel consenso en base a criticar a un tercero al que sabe que su interlocutor odia o desprecia.

  Se expresa en un tono convenientemente suave, de modo que resulte cómodo para la víctima de sus falacias.

  Se cuida muy bien de acercarse al grupo contestatario más a la moda y en lo posible más astutamente ambiguo en sus postulados (verbigracia, Socialdemocracia, izquierda anti comunista, Indignados, etc.).

                                                   (II)

  Para H. nada había en el mundo más odioso que el Hipócrita Perfecto, lo que le llevó a seleccionar el H.P. más paradigmático que podía tener a mano para ejecutar lo que él consideraba un acto de ineludible justicia.

  El azar le brindó a H. una oportunidad inestimable un buen día en que, recorriendo los anaqueles de una librería de su ciudad, coincidió con un escritor de éxito partidario que conjugaba todos los atributos del H.P. antes referidos y que a la sazón visitaba el mismo local.

 Como la decisión de llevar adelante el afán de justicia de H. no resulta tan fácil de asumir, tuvo que acontecer un episodio que dudo en catalogar de fortuito y más me inclino a otorgar al Destino la puesta en escena de este modesto drama. El caso es que aquí es cuando interviene un tercer personaje encarnado en una dulce muchacha de muy joven edad que se va a convertir en el elemento definitivamente catalizador de esta humilde historia. 

  La chica se acerca tímidamente al exitoso escritor y, después de expresarle su inocente admiración, le entrega un manuscrito de su propia ejecución no sin disculparse por su atrevimiento pero con la natural esperanza de que el importante escritor lo vaya a leer algún día.

  A continuación la muchacha, tan ilusionada como nerviosa, se apresura a abandonar la librería.

  Casi inmediatamente , el Gran Escritor, Defensor de los Desvalidos y de los Humildes del continente, sin preocuparse por estar en presencia de otras personas entre las cuales se encuentra H., procede a depositar el manuscrito de la joven en la primera papelera que encuentra y se retira con aire majestuoso.  

                                              (III)                                                              

Dos meses más tarde, la prensa del país da por finalizado el misterio de la desaparición, días atrás, de un muy reconocido escritor al anunciar que el cadáver del sujeto en cuestión fue hallado en el edificio deshabitado de una antigua fábrica, hace años inactiva, en los suburbios de la ciudad. En la autopsia practicada al difunto se encontraron ingentes cantidades de papel en su estómago. Parece que se trataba de partes de un manuscrito, a la sazón ilegible. Por lo visto, el asesino o los asesinos torturaron a la víctima obligándolo a ingerir varios folios distribuidos en pequeños trozos. antes de proceder  a matarlo o dejarle morir y elevarlo a la categoría de mártir de las Libertades y la Democracia. La prensa en general atribuye el crimen a supuestos sicarios de extrema derecha, aunque las investigaciones oficiales no aciertan a ninguna conclusión demostrable. El escritor es convenientemente glorificado de forma unánime tanto por progresistas como por conservadores y ya ha sido encargado un busto del Artista para ser expuesto in eternum en la céntrica Plaza de la Libertad , cosa que a H. no le hace ninguna gracia. 

                                         Pero, ya se sabe, no hay crimen perfecto.


NOTA DEL AUTOR: La anécdota de la chica y el escritor me la refirió una sobrina mía que trabaja en la librería donde se desarrolló ese pequeño y triste episodio. La sencilla trama, la puesta en negro sobre blanco y la dedicatoria me pertenecen. 


   

martes, 1 de abril de 2025

Las guerras de Donald Trump

  El amigo Trump no para de abrir frentes de batalla: China, Irán, Europa, Rusia (Sí, también), Ucrania (sí, también), los Brics, Dinamarca, Panamá, Canadá, Groenlandia, Méjico...

 Todo eso sin contar con la mitad de sus propios compatriotas y los aliados internacionales de esa mitad que, por supuesto, no son los adversarios menos relevantes.

 Desde luego, si consigue imponerse ante tal batería de oponentes, quedará en la Historia por encima del propio Octavio Augusto como el emperador más exitoso y poderoso que haya existido jamás en Occidente.  

 Como cosas más raras han sucedido, no le voy a negar posibilidades a tan ambicioso plan de acción, pero falta saber hasta qué punto todo el mundo se va a seguir tragando la prepotencia explícita de este empresario devenido en político.

 Voy a arriesgar una predicción: creo que los demás actores de esta comedia se están preparando para la caída estrepitosa de su protagonista y ver cómo se las arreglan para sacar la mejor tajada posible del caos que seguirá a dicho evento, que será el escenario más peligroso al que nos habremos enfrentado desde el principio de los tiempos.

 Ahí lo dejo y espero equivocarme, porque nos va la vida en ello.

Todo cambia para siempre

 Ahora tenemos esta nueva moda según la cual cada diez minutos hay algo que "cambia para siempre".        

 Parece que estamos empeñados en hacer de cualquier estupidez algo trascendente.

 A mí me parece que el objetivo de esta forma de presentar las cosas consiste, una vez más, otro poco más, en mantenernos distraídos con cualquier tontería para alejarnos de cualquier clase de pensamiento medianamente serio sobre cualquier cosa.

 Mientras tanto, nada de lo que tendría que cambiar cambia en absoluto.  Por ejemplo, y sin ir más lejos, esta manera calculadamente tremendista de valorar las cuestiones más peregrinas.

 Ahí lo dejo para el que quiera ir prestando atención a la cantidad de pequeñas cosas que nos van dejando caer para volvernos más tontos e ignorantes de lo que ya somos por propia vocación. 

 Este último párrafo resulta ocioso en tanto casi nadie me lee, y los pocos que me leen no me entienden.