viernes, 23 de mayo de 2025

POR PEDIR, QUE NO QUEDE

   Ahora estamos en la etapa de los escarceos y la preparación. Vamos avanzando hacia ello. Pero el gran choque va a ser entre el sionismo occidental y el tradicionalismo chino. Los demás se tendrán que ir alineando en un grupo o el otro. Va a ser muy duro de pelar y solo cabe esperar que se resuelva sin llegar al la "destrucción mutua asegurada". Esto es difícil de evitar en tanto en ninguno de los dos bandos hay un ingenuo tipo Gorbachov dispuesto a rendirse  y, sobre todo, porque del lado de occidente la filosofía milenarista es afín a la idea apocalíptica como algo natural para la consecución de sus objetivos (o, mejor dicho, para los supuestos objetivos del Dios Abrahámico), esto sumado a la famosa trampa de Tucídides). El panorama, desde luego, no es nada halagüeño.

 Uno, que tiene hijos y nietos, no puede menos que estar sumamente preocupado. Pero el caso es que, conociendo la historia y teniendo una idea bastante clara de la condición humana, no parece que exista algún tipo de alternativa.

  A uno le gustaría que la hubiera pero, como ya dejó dicho el embajador Zorrilla, los Reyes son los padres y como dijo algún otro, no se regresa de la conciencia.

  Desde luego, vivir con esa concepción de las cosas no resulta para nada divertido.

  Mientras tanto el personal, cuando le da por pensar en algo, sigue entretenido con cosas tan baladíes como indignarse con el concejal de turno (siempre que sea del partido del supuesto adversario) o los derechos humanos o el cambio climático o cualquier otra clase de buenismo al uso. Y puede que haga bien, el personal. Uno casi anhela que caiga el maldito asteroide de una vez por todas y, al menos, nos vayamos todos juntos y de un solo saque,. Si es posible, sin previo aviso.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario