lunes, 20 de abril de 2020

El dia después

 


 

 

            Dejó dicho Borges, allá por 1946, que "el más urgente de los problemas de nuestra época (ya denunciado con profética lucidez por el casi olvidado Spencer) es la gradual intromisión del Estado en los actos del individuo...". Setenta y tantos años después, el adjetivo "gradual" corre el riesgo de pecar de tímido o excesivamente prudente. A la vista de los últimos acontecimientos es evidente que aquella intromisión progresa de forma uniformemente acelerada y promete dotarnos de "un Estado infinitamente molesto –por utilizar un epíteto piadoso"– como también dejara dicho el escritor argentino treinta y tantos años más tarde y en medio de la dictadura de su país…

            Así, el mundo que nos espera una vez superada esta "crisis sanitaria", amenaza con convertirse en una dictadura auto infligida por el dichoso "pueblo" y mucho más peligrosa para el individuo que aquellas impuestas desde arriba, en tanto la feroz vigilancia de cualquier transgresión al "bien común"  vendrá ejercida por el mismo dichoso "pueblo". El vecino se convertirá (ya se está convirtiendo desde hace tiempo, desde la propagación de esa otra plaga denominada "lo políticamente correcto") en un delator orgulloso de su civismo y dotado de la ferocidad propia de los débiles cuando se ven suficientemente respaldados y  eventualmente libres de su propia cobardía.

            El problema no es nuevo. Lo único nuevo es la velocidad con que se propaga el virus de la inopinada sumisión.

            Mientras tanto, el personal, ocupado en contabilizar las muertes que se le quieren comunicar, con la esperanza de acceder –en caso de necesitarlo– a un respirador y a una plaza en la UCI, va acumulando una deuda que únicamente podrá pagar con más y más sumisión sin enterarse, como siempre, de que lo del virus, por muchas muertes que aporte, resulta apenas anecdótico ante la "nueva normalidad" que ya nos anuncian los emisarios de Chisum (*).

(*) Ver la nota titulada Chisum y el homo intermedia en este mismo blog. 

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