martes, 5 de julio de 2016

Un problema estético

A uno le gustaría manifestar su incomodidad ante el actual exceso de corrupción política e institucional, pero cuando un sujeto con la cara de gilipollas de ese Errejón y otro con la pinta de su compinche Iglesias son los que enarbolan la bandera de la indignación a uno le sobreviene una especie de cansancio existencial y se concentra en Movistar + a ver si encuentra una de esas series que le permitan ir pasando los días sin peligro de suicidio

A uno le gustaría que se respetara la intimidad de las personas cualquier cosa que hagan con su intimidad y siempre que no perjudiquen a su prójimo. Pero luego vienen todos esos mamarrachos que enarbolan la bandera del orgullo gay y a uno le vuelve a sobrevenir el cansancio existencial

Y así con todo lo demás

Entonces uno se vuelve a plantear aquel asunto del huevo y la gallina y, de nuevo, puesto que antes había sostenido y luego puesto en tela de juicio tal opinión, vuelve a posicionarse con aquellos que opinan de la forma ES el contenido o, como dice mi hermano: "Si tiene cara de boludo, es un boludo" 

No dudo que mi argumentación es un tanto excesivamente sutil, pero como solo tengo dos seguidores en firme y suelen estar a la altura supongo que no debo preocuparme

No sé, hoy estoy como Vinicius:

"Hay días que no sé lo que me pasa
eu abro meu Neruda y apago o Sol
mixturo poesía con cashaÇa
y acabo discutindo futebol "

No hay comentarios:

Publicar un comentario