Los ilusos, desde que el tiempo es tiempo, siempre acaban trabajando para el enemigo: Una jovencita se indigna porque a su padre o a su madre se le pasó clasificar los desperdicios antes de llevar la basura el contenedor y le suelta una diatriba haciéndole responsable del calentamiento global. Trabaja, sin saberlo, para empresas que se benefician del reciclaje del mismo modo que antes o durante se han beneficiado o benefician de ensuciar el Orbe
La adolescencia española (de dieciocho a cincuenta años, edad aproximada) apuesta por unos representantes políticos parejamente adolescentes que se aprovechan de la desazón creada por sus oponentes en base a corrupciones menores (cobro de comisiones, apropiación de dineros públicos, etc.) y a delitos mayores (política de Estado irresponsable, exceso de liberalismo financiero, etc.)
Los ilusos adultos (el resto de la población), atemorizados por el improbable advenimiento del neo-comunismo adolescente, empiezan (primero por la derecha clásica y luego ya veremos que avanzando hacia el centro y la pseudo izquierda acomodada) a manifestar signos de histeria política que acaban generando las extremas derechas que esperan desde hace tiempo su oportunidad para salir del armario
Entretanto, como diría Jeremy Irons al final de Margin Call, el sistema financiero se reagrupa sabiendo que "ahora habrá mucho dinero a ganar", otra vez
Pero adonde yo quería ir era a la cuestión de Rusia y los rusos: Cuado el iluso Gorbachov empezó con aquello de la gladnost y el desarme unilateral, los ilusos de a pie del mundo festejaron ese inicio de un regreso a la democracia y a la felicidad del pueblo ruso(sic). Solo que los rusos no tenían ningún estadio al que pudiera regresar dicha democracia en tanto Rusia se había venido absteniendo de practicar este sobrevalorado sistema desde que Eva se aprovechó del iluso Adán y, para regresar, es preciso haberse ido con anterioridad (y la felicidad no parece ser un atributo de ese pueblo, o al menos no aparece en ninguna película que yo haya visto, la felicidad, digo)
Los que no son de a pie (y por ende tampoco son ilusos) fueron los únicos que sacaron un beneficio al tener las manos desatadas para abusar del concepto de libertad. Así, soltaron internet al mundo y dejaron que creciera la vieja ilusión del libre albedrío que está generando esta vorágine de promiscuidad e ignorancia vestida de datos inconexos que estamos viviendo ahora mismo
Entretanto, los rusos de a pie, que era de lo que yo quería hablar, han vuelto a su tradición de sumisión a sus líderes y a sus tristes borracheras, mientras que los rusos que mandan vuelven, ahora sí, a su otra tradición que es y siempre ha sido de vocación imperial. Mientras comunistas, con todos sus defectos y carencias, los rusos disponían de una moral socialista que nunca fue suficiente pero que ya era algo. Ahora, libres para ser como son, seguro que pronto van a armar la de Dios, otra vez
Con lo que los poderosos de occidente también vendrían a resultar un tanto ilusos, digo yo
La adolescencia española (de dieciocho a cincuenta años, edad aproximada) apuesta por unos representantes políticos parejamente adolescentes que se aprovechan de la desazón creada por sus oponentes en base a corrupciones menores (cobro de comisiones, apropiación de dineros públicos, etc.) y a delitos mayores (política de Estado irresponsable, exceso de liberalismo financiero, etc.)
Los ilusos adultos (el resto de la población), atemorizados por el improbable advenimiento del neo-comunismo adolescente, empiezan (primero por la derecha clásica y luego ya veremos que avanzando hacia el centro y la pseudo izquierda acomodada) a manifestar signos de histeria política que acaban generando las extremas derechas que esperan desde hace tiempo su oportunidad para salir del armario
Entretanto, como diría Jeremy Irons al final de Margin Call, el sistema financiero se reagrupa sabiendo que "ahora habrá mucho dinero a ganar", otra vez
Pero adonde yo quería ir era a la cuestión de Rusia y los rusos: Cuado el iluso Gorbachov empezó con aquello de la gladnost y el desarme unilateral, los ilusos de a pie del mundo festejaron ese inicio de un regreso a la democracia y a la felicidad del pueblo ruso(sic). Solo que los rusos no tenían ningún estadio al que pudiera regresar dicha democracia en tanto Rusia se había venido absteniendo de practicar este sobrevalorado sistema desde que Eva se aprovechó del iluso Adán y, para regresar, es preciso haberse ido con anterioridad (y la felicidad no parece ser un atributo de ese pueblo, o al menos no aparece en ninguna película que yo haya visto, la felicidad, digo)
Los que no son de a pie (y por ende tampoco son ilusos) fueron los únicos que sacaron un beneficio al tener las manos desatadas para abusar del concepto de libertad. Así, soltaron internet al mundo y dejaron que creciera la vieja ilusión del libre albedrío que está generando esta vorágine de promiscuidad e ignorancia vestida de datos inconexos que estamos viviendo ahora mismo
Entretanto, los rusos de a pie, que era de lo que yo quería hablar, han vuelto a su tradición de sumisión a sus líderes y a sus tristes borracheras, mientras que los rusos que mandan vuelven, ahora sí, a su otra tradición que es y siempre ha sido de vocación imperial. Mientras comunistas, con todos sus defectos y carencias, los rusos disponían de una moral socialista que nunca fue suficiente pero que ya era algo. Ahora, libres para ser como son, seguro que pronto van a armar la de Dios, otra vez
Con lo que los poderosos de occidente también vendrían a resultar un tanto ilusos, digo yo
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