miércoles, 27 de julio de 2016

Utopía de un hombre que no está lo suficientemente cansado

La política, en el peor y más común de los casos, sería el arte de convencer a los débiles (que son mayoría) para que éstos apoyen los intereses de los poderosos (que son minoría) a cambio de una sustanciosa comisión por los servicios prestados (a los poderosos)

En el mejor de los casos, se trataría de pugnar por establecer la forma más equilibrada posible de convivencia entre las personas y los países, tanto en lo económico como en los social

Dicho esto, desde un punto de vista ideológico y a primera vista, daría la impresión de que las izquierdas están más cerca que las derechas de la segunda opción, que también parece la más deseable

Sin embargo, la ideología no resulta suficiente para conseguir tales objetivos. Porque como dijo aquel personaje de Ibsen: de qué te sirve tener la razón si no cuentas con el poder.
 
La cuestión es que las izquierdas solamente son capaces, siempre en el mejor de los casos, de intentar esa tarea por medio de la fuerza  en tanto las derechas, con su poderío económico y dominio de los medios de comunicación, no les dejarían prosperar en tal sentido así nomás, por las buenas
 
Y ya sabemos que lo que se consigue por medio de la violencia es pan para hoy y hambre para mañana
 
Ahora bien, ¿que opción nos queda?
 
Una sola, digo yo: una derecha lo suficientemente inteligente como para ejercer el autocontrol indispensable que permita mantener el péndulo en un ángulo mínimo de oscilación entendiendo
algo tan antiguo y tan simple como aquello de que la avaricia rompe el saco 
 
Esta derecha utópica no tardaría en incorporar alguna de las preocupaciones de la izquierda en lo referente a la justicia social sin caer en el otro impulsor del péndulo que consiste en confundir justicia social con filantropía a cargo del Estado, que no es lo mismo
 
Al final tendríamos unos gobiernos situados más bien al centro y podríamos (los ciudadanos de a pie)  dedicarnos tranquilamente a nuestras cosas sabiendo que las cosas de todos están en más o menos buenas manos, que es lo que en el fondo todos queremos
 
Esta utopía, creo yo, sólo puede emerger de los llamados Think Tank, suponiendo que en estos foros de intercambio de ideas cupiera la posibilidad de que se imponga la inteligencia, cosa que me provoca muy serias dudas
 
Así que me voy a despachar mi café con leche con un par de croissants y luego me iré a jugar unos hoyos, que para soñar ya estoy un poco mayor
 
 

miércoles, 13 de julio de 2016

Dejémonos de joder

No deja de sorprenderme la irresponsable aceptación por parte de los comentaristas especializados y la ciudadanía en general de la igualmente irresponsable motivación de los diferentes partidos para adoptar las posiciones que adoptan ante la necesidad de formar un gobierno

 Parece que a nadie importa que lo que les importe a los diferentes actores se limite a su propia prosperidad como políticos y como partidos mientras hacen gala de una olímpica indiferencia ante la necesidad urgente de una limpieza del patio y unos acuerdos básicos que permitan mantener al País en un nivel mínimamente decente de cara al contexto internacional y mínimamente eficaz en lo que se refiere a la administración interna

Personalmente, siempre he desconfiado de eso que llaman patriotismo y, por supuesto, siempre me ha repugnado cualquier tipo de patrioterismo. Por si esto fuera poco, solamente soy un extranjero nacionalizado. Pero, hombre, ¿no os parece que es hora de ponerse la camiseta de España y dejarse un poco de joder, ¡coño!?

 Así que me voy a dirigir inútilmente a la ciudadanía (inútilmente porque nadie me lee y porque, si me leyeran, tampoco me harían caso): Se trata de que, o bien se ponen de acuerdo y forman un gobierno mínimamente creíble, o bien, en caso de unas terceras elecciones, nadie se presenta a votar a nadie y que se vaya todo a la mierda de una vez por todas

  He dicho 

martes, 12 de julio de 2016

Rusos e ilusos

Los ilusos, desde que el tiempo es tiempo, siempre acaban trabajando para el enemigo: Una jovencita se indigna porque a su padre o a su madre se le pasó clasificar los desperdicios antes de llevar la basura el contenedor y le suelta una diatriba haciéndole responsable del calentamiento global. Trabaja, sin saberlo, para empresas que se benefician del reciclaje del mismo modo que antes o durante se han beneficiado o benefician de ensuciar el Orbe

 La adolescencia española (de dieciocho a cincuenta años, edad aproximada) apuesta por unos representantes políticos parejamente adolescentes que se aprovechan de la desazón creada por sus oponentes en base a corrupciones menores (cobro de comisiones, apropiación de dineros públicos, etc.) y a delitos mayores (política de Estado irresponsable, exceso de liberalismo financiero, etc.)
 Los ilusos adultos  (el resto de la población), atemorizados por el improbable advenimiento del neo-comunismo adolescente, empiezan (primero por la derecha clásica y luego ya veremos que avanzando hacia el centro y la pseudo izquierda acomodada) a manifestar signos de histeria política que acaban generando las extremas derechas que esperan desde hace tiempo su oportunidad para salir del armario
 Entretanto, como diría Jeremy Irons al final de Margin Call, el sistema financiero se reagrupa sabiendo que "ahora habrá mucho dinero a ganar", otra vez

Pero adonde yo quería ir era a la cuestión de Rusia y los rusos: Cuado el iluso Gorbachov empezó con aquello de la gladnost y el desarme unilateral, los ilusos de a pie del mundo festejaron ese inicio de un regreso a la democracia y a la felicidad del pueblo ruso(sic). Solo que los rusos no tenían ningún estadio al que pudiera regresar dicha democracia en tanto Rusia se había venido absteniendo de practicar este sobrevalorado sistema desde que Eva se aprovechó del iluso Adán y, para regresar, es preciso haberse ido con anterioridad (y la felicidad no parece ser un atributo de ese pueblo, o al menos no aparece en ninguna película que yo haya visto, la felicidad, digo)

 Los que no son de a pie (y por ende tampoco son ilusos) fueron los únicos que sacaron un beneficio al tener las manos desatadas para abusar del concepto de libertad. Así, soltaron internet al mundo y dejaron que creciera la vieja ilusión del libre albedrío que está generando esta vorágine de promiscuidad e ignorancia vestida de datos inconexos que estamos viviendo ahora mismo

 Entretanto, los rusos de a pie, que era de lo que yo quería hablar, han vuelto a su tradición de sumisión a sus líderes y a sus tristes borracheras, mientras que los rusos que mandan vuelven, ahora sí, a su otra tradición que es y siempre ha sido de vocación imperial. Mientras comunistas, con todos sus defectos y carencias, los rusos disponían de una moral socialista que nunca fue suficiente pero que ya era algo. Ahora, libres para ser como son, seguro que pronto van a armar la de Dios, otra vez

  Con lo que los poderosos de occidente también vendrían a resultar un tanto ilusos, digo yo


 

martes, 5 de julio de 2016

Un problema estético

A uno le gustaría manifestar su incomodidad ante el actual exceso de corrupción política e institucional, pero cuando un sujeto con la cara de gilipollas de ese Errejón y otro con la pinta de su compinche Iglesias son los que enarbolan la bandera de la indignación a uno le sobreviene una especie de cansancio existencial y se concentra en Movistar + a ver si encuentra una de esas series que le permitan ir pasando los días sin peligro de suicidio

A uno le gustaría que se respetara la intimidad de las personas cualquier cosa que hagan con su intimidad y siempre que no perjudiquen a su prójimo. Pero luego vienen todos esos mamarrachos que enarbolan la bandera del orgullo gay y a uno le vuelve a sobrevenir el cansancio existencial

Y así con todo lo demás

Entonces uno se vuelve a plantear aquel asunto del huevo y la gallina y, de nuevo, puesto que antes había sostenido y luego puesto en tela de juicio tal opinión, vuelve a posicionarse con aquellos que opinan de la forma ES el contenido o, como dice mi hermano: "Si tiene cara de boludo, es un boludo" 

No dudo que mi argumentación es un tanto excesivamente sutil, pero como solo tengo dos seguidores en firme y suelen estar a la altura supongo que no debo preocuparme

No sé, hoy estoy como Vinicius:

"Hay días que no sé lo que me pasa
eu abro meu Neruda y apago o Sol
mixturo poesía con cashaÇa
y acabo discutindo futebol "