viernes, 4 de enero de 2013

Hay que empezar a prohibir

La literatura, por ejemplo, en Internet debería estar terminantemente prohibida

El que quiera leer algo que vaya a la librería y se compre el libro

El que quiera publicar algo que vaya y le lama el culo al editor, o se fume las tertulias de intelectuales, o tenga suerte, o lo que haga falta. Que se lo curre, en suma
Como Vargas, por ejemplo
Vargas es como el arquetipo del profesional en lo que a literatura se refiere

Un hipotético lector: Cómo, pero ¿usted no detestaba a Vargas?
Yo                         : Claro, ¿Y eso qué tiene que ver?
Un hipotético lector: No entiendo...
Yo                         : No, no entiende. Si quiere entender no me lea a mí, lea a Vargas. Y no se lo baje de
                                Internet. Cómprese el maldito libro, ¡coño!
Un lector listillo      : Y, en caso de que prohibieran la literatura en Internet ¿vd. qué haría?
Yo                         : Joderme a su hermana de usted, vea
La hermana           : Oiga, no sea grosero, que yo no tengo nada que ver
Yo                        : Disculpe, era una metáfora
La hermana           : Y ¿por qué no construye una metáfora con su puta madre?, por ejemplo
                               Al que tendrían que prohibir es a usted, por ejemplo

La muchacha tiene razón

Y esto de prohibir se sabe donde empieza pero no se sabe donde acaba, che

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