lunes, 16 de mayo de 2011

El Pan

El Pan: Guión cinematográfico

1) Pueblo Pequeño, atardecer, exterior


PD: La campana de la Iglesia, silencio. Primer tañido
PM: El campanario, segundo tañido
PG: Abarcando toda la iglesia, tercer tañido
PG: Abarcando el pueblo, destaca la iglesia, dos o tres tañidos más lejanos.
PG: Basural en las afueras del pueblo, entre los escombros se ve a la pordiosera hurgando entre la basura, los tañidos se oyen más lejos y se va superponiendo el canturreo de la mendiga.

PM: La mendiga canturreando alegremente mientras hurga entre los des-perdicios.

PD: Un reloj de arena medio escondido entre otros objetos, se interrumpe el canturreo.

PP: De la mendiga que mira intrigada el objeto.

PA: Vemos como la mendiga coge el objeto y lo observa con curiosidad.
    Lo gira una y otra vez viendo como la arena pasa de un lado a otro. Finalmente lo deposita sobre una cocina abandonada y se sienta a mirar como pasa el tiempo en el reloj.

PP: de la mendiga mirando el reloj.

PD: del reloj, la arena cae.

PA: continúa la misma situación. Se ve una piedra que da contra la cocina abandonada y se oye el ruido del golpe. La mendiga se gira hacia el lugar de donde proviene la piedra.

PP: de la mendiga en la última postura. Se vuelve a girar hacia el reloj.

PM: Unos niños con aspecto de gamberros que se asoman divertidos mirando desde lo alto a la mendiga.

PG: de la mendiga desde el punto de vista de los niños.

PA: Los niños que se incorporan y tiran más piedras a la mendiga y luego se esconden.

PA: Las piedras que caen alrededor de la mendiga que se vuelve sonriente y no ve nada.

PA: de nuevo los niños que se asoman y tiran más piedras.

PA: de la mendiga. Esta vez le han dado en la frente y le han hecho una pequeña herida. Ella se toca la herida, se mira la mano un poco ensangrentada con más curiosidad que enfado o dolor.

PM: de los niños que se quedan un poco desconcertados.

PM: de la mendiga que mira hacia los niños y, ahora que los descubre, se ríe como si todo fuera un juego.

PA: de los niños. Uno de ellos insulta a la mendiga y le tira otra piedra. Otro de los niños le dice que “basta ya” y todos se alejan finalmente de mala gana y un poco desconcertados.

PM: de la mediga que sigue riendo.

PG: desde el punto de vista de la mendiga. Los niños desaparecen.

PM: de la mendiga que, sonriente, los ve desaparecer. Luego se toca la herida y se mira la mano con curiosidad. Por fin vuelve a mirar hacia el reloj de arena.

PD: del reloj.

PG: El Sol se pone en el horizonte. Títulos del film mientras el reloj sobreimpreso marca el paso del tiempo y al canturreo se superpone la misma melodía ejecutada por un piano en solitario. Cierre a negro.

NOTA: La pordiosera ha de ser de edad indefinida. Como si fuera una niña cuya piel se ha envejecido prematuramente o bien una vieja que mantuviera el brillo interior y la inocencia de una niña.

2)  Pueblo Pequeño, Panadería, interior, la misma hora

PD: La campanilla de la puerta. Se empieza a oír el diálogo entre la panadera y una clienta, suena campanilla al abrirse la puerta.

Panadera: “Tengo la tarta de arándanos recién hecha,(suena la campanilla) si le apetece.”

PP: de la panadera que mira hacia la clienta, luego hacia la puerta de entrada

PML: de la anciana que entra en la panadería con gesto sombrío.

PP: la panadera vuelve a mirar de nuevo a la clienta que es quien ahora está hablando:

Clienta: Ah, pues muy bien, póngame también esa tarta que a mi marido le encanta…

PML: de perfil tomando  a la panadera, a la clienta (que se ve que es una persona pudiente) y, al fondo, el marido de la panadera que mira el periódico. En primer plano entra en cuadro la anciana. La clienta sigue hablando:

Clienta: “aunque no sé qué voy a hacer con tanta comida” (la panadera no puede evitar echar una mirada rápida hacia la anciana que se limita a esperar su turno sin mirar a nadie ni hacer ningún gesto.

La panadera: Bueno, se lo pondré todo en dos bolsas para que lo pueda llevar con más comodidad. (empieza a meter en bolsas las diversas compras de la clienta)

Clienta: Sí, se lo agradezco, y dígame cuánto le debo, por favor… (sacando un billete de 500 euros)… Ay, me temo que no tengo dinero pequeño.

Panadera: No se preocupe…

PP: de la anciana que mira al frente de forma inexpresiva mientras se oye a la panadera:


Panadera: Tomeu, puedes traer cuatro de cien y dos de cincuenta, por favor.

PG: Vemos al panadero que se pone de pie con desgana para ir a buscar el cambio mientras la panadera envuelve las mercancías y las otras mujeres permanecen a la espera sin mirarse entre sí.

PML: de frente, abarcando a la clienta rica y a la anciana. La clienta rica mira a la anciana con frialdad y la anciana solo mira al frente con gesto serio y casi como enfadado.

PG: El marido vuelve con el cambio, se lo da a la panadera y se pone a leer el periódico. La panadera prepara el cambio

Panadera: Aquí tiene, esto hace treinta, cuarenta, cincuenta y cincuenta cien y dos, tres, cuatro y quinientos, gracias.

Clienta: Bueno, muy bien, buenas tardes

Panadera: Buenas tardes y que disfrute.

Clienta:


De perfil a la panadera y una clienta que no sabe cómo cargar todo lo que ha comprado. La panadera le recomienda que ponga el postre encima mientras le da el cambio de un billete grande (Oh, no sé si tendré cambio, etc.). La clienta se despide y la anciana se acerca al mostrador. Pone una moneda sobre el mismo y la panadera, sin necesidad de explicación se limita a saludarla y le sirve medio pan moreno. La anciana sale. La panadera la observa salir, luego mira la moneda y la guarda en la caja resignadamente mientras vuelve a sonar la campanita.

            Pueblo Pequeño, exterior, la misma secuencia

PG: La pordiosera con su atadillo al hombro y el reloj bajo el brazo va alegremente pidiendo a los que se cruzan en su camino. Se instala frente a la Iglesia y sigue extasiada con su reloj mientras algunos feligreses sí y otros no le dan una limosna. En dirección contraria a los feligreses que salen de la iglesia, pasa la anciana con un pan bajo el brazo seguida por la mirada de la pordiosera.
La pordiosera se dirige a la anciana alegremente y la anciana la ignora con gesto duro.
PP: La pordiosera, siempre sonriente, mirando alejarse a la anciana.

PG: La anciana alejándose.

PM: La pordiosera aparta la mirada del camino de la anciana y vuelve a extasiarse alegremente con su reloj de arena.

PGC: El anciano, a la puerta de su casa, en una silla, espera ansioso la llegada de su mujer.

PG: La calle por donde ha de llegar la anciana, totalmente vacía

PM: El anciano sigue vigilando, nervioso, como asustado.

PG: La calle nuevamente, aparece la anciana por la esquina.

PMC: El anciano ya no está ansioso y ahora adopta una mirada neutra, perdida, como si estuviera “OFF”

PG: La anciana llega a su puerta y ayuda al anciano a entrar en la casa. Este se deja llevar siempre ausente.

PM: En la puerta de la iglesia, la pordiosera tararea su canción con actitud alegre y ausente, panorámica hasta encuadrar un PD del reloj de arena, la arena va cayendo, se oye el tarareo de la pordiosera.

Cierre a negro.


Secuencia 3      Casa de los ancianos, interior, noche


PD: Un reloj marca las 8 y 35. Panorámica hasta encuadrar al anciano que está sentado a la mesa solo, con la misma actitud expectante de antes aunque ahora sin demostrar miedo sino únicamente ansiedad.

PML: En la cocina, la anciana pone dos trozos de patata de diferente tamaño en cada plato de caldo. Luego corta dos trozos de pan y sale de la cocina con todo ello en una bandeja.

PMC: del anciano quien, ante el movimiento de su mujer, vuelve rápidamente a adoptar la actitud “OFF”

PG: La anciana dispone la comida sobre la mesa y vuelve a la cocina a buscar el agua. Entretanto, el anciano comienza a comer rápidamente su pan y su sopa.
 Cuando la anciana regresa vuelve a adoptar la postura ausente y disminuye el ritmo de su acción.

PG: Contraplano del anterior desde detrás del anciano. La anciana se dispone a comer pausadamente.

PM: del anciano que acaba su comida.

PM: De la anciana que sigue comiendo pausadamente

PMC: del anciano que, ansiosamente, la observa comer.

PM: de la anciana que sigue comiendo

PM: del anciano que observa con ansiedad, empieza a golpear el plato con la cuchara, monótonamente

PM: de la anciana que levanta la mirada

PM: del anciano que deja de golpear

PG: de toda la mesa de perfil. El anciano “OFF” y su mujer que vuelve a comer. Se repite lo anterior. Cierre a negro.
Secuencia 4   -  Afueras del pueblo, noche

El campanario, suenan las campanas, al fondo la Luna llena

Una calle del pueblo, las campanas suenan más débiles, algunas venta- nas están iluminadas, se apaga una, se apaga otra.

Un bar, los últimos parroquianos que salen, el dueño que cierra las persianas. Se oyen las campanadas.

Plano del pueblo, destacando la Iglesia y la Luna, se oyen las campanadas a lo lejos. Panorámica hasta encuadrar a la pordiosera que se arropa con cartones. La pordiosera siempre risueña cierra los ojos para dormir. A su lado el reloj de arena iluminado por la Luna.






Secuencia 5   -  Casa de los ancianos, interior, noche avanzada

PD: El reloj, iluminado por la luz que viene de la cocina, marca las 12:00. Se oyen las dos últimas campanadas muy a lo lejos. Silencio. Una sombra de alguien que pasa se proyecta sobre la pared. Silencio.
Plano del reloj, tic-tac, tic-tac, tic-tac in crescendo mientras la cámara se acera al reloj.
   
PM: la anciana que duerme. Silencio. Ruido de una silla que cae.

PM: Las piernas del anciano junto a la silla caída. Panorámica ascendente hasta encuadrar al anciano que se guarda algo en el bolsillo con actitud culpable.

PP: de la anciana que despierta en su cama por el ruido. Travelling en retroceso hasta quedar en un plano más largo. La anciana constata que su marido no está en la cama y se levanta para ir hacia la sala.

PG: Subjetiva de la anciana que se adentra en la sala. Ve la silla caída y, contra la venta, de espaldas, su marido que simula estar mirando hacia fuera.


PG: Abarcando a ambos personajes. La anciana levanta la silla y entra en la cocina.

PM: de la anciana dentro de la cocina. Ve que hay migas y un cuchillo junto al pan que está medio cubierto por una servilleta.

PMC: del anciano desde atrás. Se lo ve culpable e intentando tragar un trozo de pan que tiene en la boca sin dejar de dar la espalda a la cocina.

PP: de la anciana pensativa y apesadumbrada. Sale de cuadro.

PD: interruptor de la luz de la cocina. La mano de la anciana que apaga la luz.

PG: Ambos entran en el dormitorio y se acuestan.

PD: El reloj de la sala marca la hora: 12:55

PML: de perfil a la cama. El anciano saca trozos de pan del bolsillo de su pijams y se los va comiendo, procurando no hacer ruido.

PP: Alternados de ambos ancianos, el hombre mastica su pan, la mujer lo oye masticar, ambos con los ojos abiertos, él con la mirada culpable y asustada, ella con la mirada lúcida e infinitamente cansada.

 La iglesia con la Luna detrás. Sobreimpresión del reloj de arena.     

  Cierre a negro


Secuencia 6   Pueblo Pequeño, exterior, día, por la mañana


PD: El campanario. Vuelven a doblar las campanas como al principio.

PG: La puerta de la iglesia. El cura abre las puertas y se asoma al nuevo día.
    Ve a la pordiosera en el muro y, aunque con buenas maneras, la echa de allí
    Vuelve a la puerta y recibe a los primeros feligreses.

PD: La campanita de la panadería suena al abrirse la puerta.

PML: Entra la pordiosera y compra una tartita de fresas. Se va con su tarta y la Ppnadera le tiene que avisar que se deja el reloj sobre el mostrador. Recoge el reloj con indiferencia puesto que ahora está más entusiasmada con su golosina.

PG: en la calle. Unos niños juegan en un parque. La pordiosera se sienta en el muro a observarlos alegremente mientras se come su tarta y canturrea. A su lado, sobre el muro, el reloj de arena.

PG: Al fondo los niños. En PP la espalda de la pordiosera y el reloj.

PG: de los niños jugando a través del cristal del reloj que distorsiona la imagen. Se oye el griterío de los niños y el canturreo de la pordiosera, superpuestos.


Secuencia 6     Casa de los ancianos, interior, por la mañana


PG: Igual que antes, el anciano espera en la mesa que le sirvan el desayuno. Su mirada va ansiosamente hacia la cocina.

PD: La bandeja donde la anciana sirve dos vasos de leche, uno lleno y otro por la mitad. Alejamiento hasta un PML. La anciana se bebe su medio vaso, corta dos trozos de pan y los pone en la bandeja. Coge la bandeja y sale hacia la sala.

PM: del anciano que vuelve a disimular su ansiedad ante la llegada de su esposa.

PG: La mujer sirve a su marido y se sienta en una silla apartada disponiéndose a coser alguna prenda.

PMC: El hombre come su comida.

PM: La mujer cose y de pronto levanta la mirada y observa al hombre.

PMC: El hombre come su comida.

PM: La mujer sigue cosiendo

PMC: El hombre mira hacia la mujer mientras sigue comiendo.

PMC: La mujer levanta la mirada hacia el hombre.

PMC: El hombre aparta rápidamente la mirada volviendo a “OFF” y sigue comiendo.

PMC: La mujer permanece un momento mirando al hombre y luego sigue con su costura.

PG: Abarcando a ambos personajes en la actitud última.


Secuencia 7      Pueblo Pequeño, exterior, día

La gente va y viene. Los parroquianos salen de la Iglesia, se saludan unos con otros y se van retirando, tan alegres y tranquilos.

En la plaza los niños juegan

Suenan las campanas de la Iglesia

En las afueras del pueblo la pordiosera  se aleja, las campanas suenan lejanas, la pordiosera canturrea.

En la plaza los niños juegan, se oye el canturreo, las campanas el ruido de los niños...En primer plano, aparece el reloj de arena. Distintas tomas a partir de la plaza, cada vez más alejadas del pueblo. El ruido de los niños decrece, las campanas se alejan, el canturreo domina el primer plano sonoro. El piano sustituye al canturreo sobre los créditos finales. (sobreimpresión del reloj de arena durante todo el tramo final)

                                                                 FIN

Correspondencia

A Juan García Castiñeira

Dear John, lamento no conocer al Jim Thompson que me nombras. Puede que ello sea un pecado (aunque seguro que poco original) pero siempre he sido un lector más bien desordenado (he leído a Jan Neruda o Panait Istrati pero desconozco a Flaubert o al tal Thompson). Nunca he seguido un orden al respecto y he ido leyendo lo que la casualidad o la recomendación de algún amigo me iban poniendo por delante.
Por otra parte, hace ya bastante tiempo que casi no leo literatura de ficción. Sigo com prando libros, pero suelo hojearlos y/u ojearlos un poco y me aburro antes de empezar. Cada tanto me sorprende un libro de un autor (cf: Baricco/Novecento), entonces come to la imprudencia de comprar otros libros de ese escritor que, obviamente, ya no son lo mismo. Creo que vivimos una época difícil para el creador literario. No nos toca vivir la ilusión de un cambio positivo, de acopañar este cambio con una ética o una estética acorde al mismo. No disfrutamos de un establishment ilustrado en el cual navegar dul cemente o del cual sospechar. Vivimos una época siniestra ausente de ilusión, carente de angustias verdaderas (las torres cayendo son un espectáculo más, otro efecto especial excepto para el que justo estuviera dentro o debajo en aquel momento), nada nos importa demasiado. Y a uno, quizá por algo de todo eso o quizá por la erosión del tiem -po, las únicas novedades que le llaman la atención son aquellas que le devuelven a lo clásico, aquellas que lo apartan de tanto autor inmediato. Para mí, lo inmediato terminó con la partida de Ch.B. que se fue y cerró la puerta. Por eso Baricco, por eso Novecento y las ochenta y ocho teclas, el problema de la libertad, la paradoja tan simple como diáfana. Aquello que, como decía Caetano Veloso en una canción de hace mu- cho tiempo, te sorprende. No porque lo que expone sea insólito sino por el hecho de haber permanecido tanto tiempo oculto cuando siempre había sido obvio.

En fin, estas divagaciones sólo pretenden simular una charla que no ha sido, debido a mis múltiples compromisos laborales y otras milongas cuyo autor, la p(o)etisa M.B., te habrá cantado al calor del hogar.

Comprometido por la inopinada confianza que depositas en mis hasta ahora desconocidas capacidades detectivescas, me pondré tras las huellas de Thompson y procuraré dar con él donde quiera que se esté escondiendo.

Un abrazo

                                                                                Nelson “Oldman” Huertas

                                                              ------------------

a Ricky Gary (Canfield)


                                                         Palma de Mallorca, 7 de enero de 2004


Dear Canfield, entre todas las películas, sucesivas o superpuestas, que conforman mi vida, hay aquellas en la que tu presencia es central. Jugando con la e dición, podríamos hacer que todas ellas fueran una sola, pero sería una pelícu la larga, confusa e inacabada. Quizá es mejor considerarlas por separado. En este caso habría una en la que dos tipos dispares se conocen y conectan más allá o más acá de sus notorias diferencias. Habría una en la que las dispares habilidades de ambos se conjugan para crear una obra que no podría haber sido en ausencia de uno de ellos. Habría una en la que los protagonistas se separan y mantienen el vínculo espiritual a través de los kilómetros y los mares. Habría el reencuentro y habría, por fin, una serie de fragmentos inconexos, de escenas repetidas sin pasión, de mero cumplimiento de compromisos contractuales con la productora, de material que quedará arrumbado en los archivos para ocupación futura de los permanentes investigadores de la nada.

La pregunta es: ¿qué fue lo que pasó?

Una versión de los hechos dice que uno de los protagonistas alquiló su arte a un medio menos exigente y más seguro.
Otra, que su partner se perdió en la infinita y tediosa repetición de su más exitoso y a la vez intrascendente papel de tipo ingenioso.

Ambas son parejamente malintencionadas.

Ambas son evidentemente demostrables.

Ambas podrían ser igualmente falaces.

Ojalá esta carta contribuya a demostrar la última de las hipótesis.

                                                                                            H.















ACERCA DE OFF-SIDE

Dear Canfield:

   Ya se lamentaba Wimpi de lo poco que queda de las cosas cuando se las explica. Yo, desde luego, no tengo la menor intención de explicar a nadie aquello que está hecho para que se explique por sí mismo o no se explique.
   Sin embargo, voy a hacer una excepción contigo porque me importa que entiendas lo más claramente posible mis intenciones y la forma narrativa que elijo para expresarme en la medida que eres el más eficaz colaborador y que pretendo seguir acudiendo a ti hasta que la muerte nos separe.

  Habrás notado que el bedel es el personaje que abre y cierra el film. Esto no es casual. De hecho, el mayor mérito que se me puede atribuir ( y también la mayor dificultad que el film ofrece para el espectador normal que está acostumbrado a que le intercalen mucha morralla para que se pueda distraer todo lo que quiera) consiste en que en mis peliculitas nada es casual. Si te distraes un momento pierdes el hilo. El bedel, prosigo, viene a representar lo que se ha dado en llamar “la escuela de la calle”, en contraposición de la escuela propia-mente dicha. De ahí el enfrentamiento con el profesor Morelli, como se puede ver en la escena del “duelo”, escena que imita un duelo de Sergio Leone, con la música de Morricone incluída, pero que sustituye los sendos revólveres de los personajes originales por una fregona (por un lado) y un portafolios (por el otro). La finalidad, por lo visto no conseguida, de este encuentro inicial es la de oponer ambas vías de educación y también la de declarar un notorio ganador (donde queda asentada mi preferencia por lo vital ante lo académico).
  Como se puede apreciar, todo lo que sucede en el film sucede al margen del “programa de estudios”. Incluso cuando se está asistiendo a clase, todo lo que sucede verdaderamente, sucede en otro plano. Así es que tenemos varias actividades o intereses paralelos por parte de los niños. Tenemos la clásica medición de fuerzas que protagonizan los dos matones, el gordo y el pequeñajo, etc. Tenemos el interés por los deportes (el fútbol en este caso por más popular y también más afín a mis gustos) y el incipiente interés por el sexo (en pirncipio de connotaciones onanistas) antes que cualquier interés por el estudio que viene a ser sólo otra incomprensible imposición de los mayores. Esto se apunta desde un principio mientras la madre lleva al niño al colegio y también se apunta a que los hombres mayores también se comportan como niños siempre que pueden (“eres igual que tu padre….). Luego tenemos unos apuntes acerca del amor.  Jaume ama a Gloria, Gloria ama a Pep, Pep ama a Mmlle. Bidart y…..
el profresor Morelli también. He aquí una visión del amor que, por apuntar únicamente a la posesión de su objeto, se puede decir que está mal llamado amor. Por otra parte tenemos a la otra parejita a quienes une la conciencia de percibir las mismas cosas de la misma manera (los pajaritos, la música).
  En suma, los niños empiezan a querer ser mayores, los mayores se comportan como niños, casi todos quieren aquello que no pueden tener y lo poco que se dice se ve refutado por lo que sucede (Mmle Bidart: “no es mi tipo de hombre, claro…”, para luego irse tan contenta con un clon de Morelli e igual de ridículo).
  En fin, todo esto que digo (y muchas cosas más que te ahorro porque no quiero hacer como aquél que escribió una historia de la literatura argentina más extensa que la propia literatura argentina, según el decir de J.L.B.) está puesto en la película y cada plano está atado al siguiente según una lógica de lo más estricta pese a todo lo que se tuvo que improvisar al punto de tener que inventar personajes y situaciones sobre la marcha. Dicho esto parecería que mi opinión es que estamos ante un film maravilloso. Pues no, pero los defectos son de acabado. Si los recursos y las circunstancias hubieran permitido trabajar con más tiempo , sobre todo con más tiempo de preparación y ensayo de las diferentes escenas, todo hubiera quedado mucho más claro. Sin embargo, la estructura narrativa es bien sólida, creo yo. Los datos están a la vista y todas las historias se cierran a su tiempo y el clima, tiernamente irónico, ligeramente humorístico, creo que está conseguido con la ayuda de la música.
  Los defectos evidentes (los diálogos circunstanciales improvisados, a veces puestos a la hora del montaje y de manera apresurada, la ausencia de una dirección de actores por falta de tiempo, la imperfección de muchos planos por los mismos motivos) desde luego están ahí y atentan con eficacia contra el resultado final. Pero el caso es que si esperaba a tener todo atado antes de ponerme a rodar nunca se hubiera hecho la película. Ahora, a la vista de lo conseguido con tan pocos medios, espero poder contar con un mayor apoyo para la siguiente.-

                                                                                                        H.

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                                                                     Palma de Mallorca, 27 de Agosto de 2007


Dear Canfield, difícil sería encontrar en este mundo dos personas que procedan de modo tan diferente como tú y yo. Tú eres una persona aplicada y con una actitud profesional mientras que yo soy anárquico y no pienso jamás en ganarme la vida con las cosas que pienso y/o escribo y/o filmo. Por lo tanto, a la hora de comentar tus obras literarias, tengo que tomarme el trabajo de diferenciar lo que a mí me gusta o interesa de lo que puede ser válido, según mi poco fiable opinión, para editarse y/o representarse. Empiezo por el final:

El entremés de la Catita o cateta española, creo que es perfectamente utilizable y puede tener una buena acogida por parte del público en general. Claro que dependerá de la persona que lo interprete, tanto por su capacidad interpretativa como por su status artístico. Pero, bueno, esto es válido para cualquier texto que deba ser interpretado por terceros. A mí este tipo de cosas no me divierte, pero ya se sabe que a mí no me divierte casi nada. Tampoco me divierte Catita, lo que no impide que Catita haya tenido una carrera artística plena de éxitos y que a ti te guste, según tengo entendido. En todo caso, el humor basado en la ignorancia y simplicidad de las clases populares siempre ha contado con el apoyo de un público mayoritario.

Las Horas Vacías, a mí modo de ver, no justifican una representación. No sé si se puede llegar a algún sitio por ese camino pero, en todo caso, creo que faltaría mucho por recorrer. Como digo al principio, tú eres una persona aplicada y es muy probable que acabes por conseguir un producto representable y representado, pero yo no sabría imaginarme el cómo, porque yo necesito partir de una intuición fuerte para empezar a imaginarme recorrido formal de la cosa.
He estado pensando en la primera versión cinematográfica de Alfie  para ver qué era lo que allí funcionaba, en el fondo. Pero no recuerdo bien el film y sólo tengo la idea de que me había parecido una buena historia. La versión de Jude Law ya no me gustó nada. En fin, que creo que aún le falta sustancia, si la intención es proponer un asunto moral, o humor, si se trata de proponer un mero pasatiempo.

Seguimos hablando

                                     N.


                                                    ---------------

a Sylvia Huertas

                                                                   “… una historia que no es
                                                                    la que cuentan del corsario
                                                                    ni tampoco lo contrario…”

                                                                                                   J.M.S.



Decia Wimpi, aquel gran filósofo uruguayo a quien los inteligentes del país catalogaban como humorista creyendo, equivocadamente, que con ello restaban importancia a su figura, que hay cosas que, cuando se las explica, pierden lo que en ellas hay de esencial y encantador. Ponía Wimpi como ejemplo el análisis de otro inteligente que aseguraba que el zapatito de la Cenicienta no era de cristal sino de cuero. Dicho inteligente se apoyaba en la teoría de que el linotipista de la imprenta había compuesto “pantoufle en verre” allí donde el autor habia puesto “pantoufle en vere”.
Acababa explicando Wimpi que, con independencia de lo que el estudio del estudioso pudiera tener de cierto o verificable, lo único que se conseguía con aquel concienzudo análisis era quitar toda la magia que nos llegaba desde el relato de la historia que nos narraba la abuela mientras bordaba primorosamente una carpetita… o algo así, porque cito de memoria.

A mí me gusta, por sobre todas las artes, el cine porque es el medio expresivo más apto para utilizar la elipsis, para conseguir aquello que, en literatura,  E. Hemingway denominaba la teoría del Iceberg: Una octava parte a la vista y el resto es lo que sabe el autor y lo que el lector ha de comprender sin ver.

Y la vida sólo me gusta cuando más se parece al buen cine, cosa que sucede muy pocas veces y que, las pocas veces que sucede, la gente se ocupa de fastidiar buscándole una explicación que puede ser más o menos verificable pero nunca nos acercará más a aquello que Truman Capote definió como “la verdadera realidad” en contra de lo que se suele entender por “la realidad .

Y, bueno, esto es todo por hoy

                                                                                            N.



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lunes, 9 de mayo de 2011

Diario tardio

DIARIO TARDIO



28/08/08 -  Melancólicamente, constato que día a día me voy distanciando de la cultura a la que pertenezco. Más precisamente, la cultura a la que pertenezco se distancia día a día de mí. No me gusta nada el mundo que me rodea, y sospecho que al mundo que me rodea yo le gusto todavía menos. Como sigo amando la vida, busco vestigios y me aferro a ellos todo cuanto puedo. Por ejemplo, hoy he recibido un correo electrónico de R.C. con la grabación de un número de Fred Astaire y Eleanor Powell. Este detalle me ha removido el aura y espero ir tirando con ello el resto del día.

30/08/08 -  Temo que esta vez los bárbaros no puedan con nosotros.

02/09/08 -   Si no existieran el deporte (antes el fútbol, luego el frontón, ahora el golf) y el humor (unos pocos (poquísimos) amigos, unas pocas series de T.V.) creo que me moriría de aburrimiento.

03/09/08

Encuentro, revolviendo entre mis anotaciones, el siguiente texto:

Por televisión nos leen el Quijote a trozos. Los primeros párrafos han corrido a cargo del monarca J.C., los últimos podrían corresponder al argentino Jorge Valdano. Yo recomiendo conectar mientras se realiza una sesión de anti-gimnasia con lo cual ejercitaríamos, de un solo golpe y sin el menor esfuerzo, cuerpo, mente y espíritu. También es conveniente comprar el libro porque hace bonito en la librería, al tiempo que da testimonio. En caso de que vd. ya tenga el libro, ahora puede enterarse de qué va la historia. En caso de que vd., además de tener el libro, lo haya leído, ahora podrá recordar de qué iba la historia. En caso de que vd. tenga el libro, lo haya leído y  recuerde de qué iba la historia siempre queda bien eso de releer a los clásicos.    

Moraleja: Siéntate en el sofá de tu sala  y alguien acabará por leerte el Quijote

11/09/08 -  Aunque no es culpa suya, siento un profundo desprecio por esta juventud cuyo único objetivo consiste en pasárselo bien y que, pese a que tiene todos los medios a su disposición, no consigue más que pasárselo mal.
G., que siempre cae de pie, es uno de los que ha conseguido escapar a esta tónica general. Ese es el mayor premio que he recibido en mi vida. Premio que acepto y agradezco infinitamente y que, desde luego, no merezco.

17/09/08  -  Hay una picaresca institucionalizada. Un pícaro es simpático cuando corre el riesgo, en caso contrario da asco.

24/09/08   -   Hay, cercanas a mí, varias personas que parecen incapaces de gozar de la vida. Su tristeza me contamina y no puedo hacer nada por remediar esta situación. Me organizo una rutina para pasar los días de la mejor manera posible: Por la mañana temprano, dos horas de golf. Trabajo. A mediodía, piscina y una ligera siesta. Trabajo. Por la tarde/noche, piscina, un par de series de T.V. divertidas y luego a la cama con un libro de historia, una biografía o algo por el estilo, preferentemente escritos antes de 1950, cuando aún quedaba gente seria.

25/09/08   -   A veces todavía me asalta una inquietud por escribir un libro o hacer una película, pero enseguida me interrumpe la felicidad, como dijo alguien antes que yo.

                       Es curioso que la felicidad me sea dada con bastante frecuencia justamente a mí que jamás la he perseguido. ¿De dónde me vendrá esta capacidad de gozar, de ser consciente de mi goce, de sentirme agradecido? Hubo un tiempo en que no era así. Gozaba igual pero no era consciente y, por tanto, no me mostraba agradecido. De pronto, en algún momento, me ha nacido un don. Es probable que todo haya comenzado cuando empecé a hacer los deberes y a escribir con buena letra, por decirlo de alguna manera.

30/09/08   
         
             Hay una crisis financiera, dicen.
           Es global, dicen.


-----------------------------------  Pausa prolongada  --------------------------------------
14/03/10

Estoy en Uruguay.
Surge, de pronto, desde el fondo del tiempo, desde una de las películas que de forma consecutiva y muchas veces superpuesta conforman mi historia personal. Me saluda efusivamente y con muestras de una sincera alegría. Yo respondo lo mejor que puedo para no decepcionar, pero me siento bastante incómodo y un poco triste. No sé cómo decirle que ya no encaja, que no tengo un papel para darle en esta película de ahora.

  Mi hermano y yo, que somos ateos, tenemos una idea de Dios mucho más defendible que la de cualquier religión o religioso y, aunque no creemos en ese dios, procuramos atenernos a sus mandatos en la medida de lo posible. Si yo creyera en ese dios tendría que agradecerle, entre otras cosas, el haberme dado al hermano que tengo. Claro que el dios que nosotros argumentamos no es un dios que se ocupe ir otorgando hermanos ni otras cosas, así, de manera personalizada. De modo que me tengo que sentir agradecido de forma impersonal en cuanto a destinatarios. En todo caso, queda dicho.

  Mi hijo es feliz. Tengo una suerte…

  El campo de golf de Punta Carretas es la leche.


03/06/10

           Parece que llevo casi dos años dedicándome casi exclusivamente a jugar al golf. Han sido casi dos años relajados y felices: ¿A qué viene, entonces, este resurgir de aquella necesidad de hacer algo “trascendente”?

15/07/10

     Cumplo sesenta y cinco años: tercera edad. Se supone que debería sentir algo especial pero, lo mismo que al cumplir los cuarenta, si no hay ningún espejo a la vista, me sigo percibiendo como si tuviera treinta y cinco años o algo así. Desde luego, las limitaciones físicas me distraen de esta feliz inconsciencia todo lo que pueden.


17/08/10

            Antes, entre que me metía en la cama y me dormía, aparte del sexo, mi mente se ocupaba de rememorar mis jugadas de fútbol desde el principio de mis tiempos o de imaginar nuevas jugadas y goles. Ahora, aparte del sexo, sólo pienso en el golf. Antes también me hacía películas en las que yo era un buen director de cine o un buen escritor y obtenía el reconocimiento de la gente (más concretamente de bellas mujeres). Esto también me permitía ser entrevistado en la TV y poder manifestar con brillantez y agudeza mis opiniones acerca de la humanidad. A veces todavía me pasa, pero con mucha menos frecuencia.

10/11/10

   Me gustaría discutir con Ramis de una forma menos deportiva. Es la única persona con suficiente libertad de criterio que tengo a mano, pero casi siempre le pierde la necesidad de argüir a la contra, por mero gusto o por deformación profesional, y la conversación pasa a ser una competencia a ver quién es mejor argumentador.
0Una pena.


-----------------------------------  Pausa prolongada  --------------------------------------

02/01/11

           Cumplido el tedioso trámite de las fiestas navideñas y el cambio de año, todo vuelve a su sitio.


03/01/11

          Parece que hay un resurgimiento de la moda de la meditación. Las personas que la practican lo hacen bajo la dirección de algún tipo de gurú o instructor, lo mismo que en mis años jóvenes. Luego hablan de ello con sus amigos y comentan lo bien que les hace meditar, pero siguen siendo incapaces de mantener una relación de compromiso o de afrontar la realidad de la vida sin ayuda de anestésicos.
          Hay, sin embargo, una forma muy fácil de meditación que no requiere ayudas externas y que facilita la comprensión de las cosas: Cada día, en algún momento (mientras conduces o antes de conciliar el sueño, etc.), te centras en la idea de que en algún momento, antes o después, vas a morir. El mundo seguirá su marcha y tú no estarás allí para verlo. Te centras en ello hasta “verlo” realmente…¿qué quiero decir con esto?
Lo explicaré de este modo: Cuando yo tenía unos trece años, una noche de verano, estaba en la azotea de mi casa paterna. Estaba solo, mirando el cielo. La luna estaba creciente o menguante pero la parte que no brillaba no estaba oculta sino en penumbra. Yo sabía, por un lado, que la Luna era un cuerpo celeste de un determinado volumen, que estaba allí, flotando en el espacio, a una cierta distancia de la Tierra. Por otra parte estaba acostumbrado a aquello que casi todas las noches aparecía en el cielo. Pero nunca, hasta entonces, había juntado la imagen que percibían mis ojos con el concepto que tenía archivado en mi mente. Entonces, aquello fue como una revelación, me quedé fascinado “viendo” a la Luna y una especie de vértigo me sobrevino. Cuando bajé de la azotea, mi hermano alzó la mirada del libro que estaba leyendo y se quedó mirándome como si notara algo o esperara que yo dijera alguna cosa, pero yo no habría sabido cómo explicar aquello que me había sucedido, asi que mi hermano volvió a su lectura y yo me fui olvidando del asunto. Hasta ahora.
            Bien, todos sabemos que vamos a morir. Todos sabemos en qué consiste la muerte. A Todos se nos ha muerto algún ser muy cercano. Pero se trata de poder “verlo” del mismo modo que yo vi la Luna en aquella noche de 1958.
            Si conseguimos “ver” nuestra muerte de esta manera, nos invade una sensación inicial de vértigo que viene seguida de un cambio significativo en la percepción de lo que nos rodea. Todo se ve, se oye, se palpa, se saborea, de un modo mucho más nítido. Luego, esta nitidez se va evaporando poco a poco hasta que volvemos a “normalizarnos”. Pero, si practicamos este ejercicio cada día, la nitidez dura cada vez más tiempo, lo que equivale a decir que estamos “despiertos” durante una mayor cantidad de tiempo cada día. Ahora bien, el hecho de estar más despiertos conlleva una gran responsabilidad. El gozo es mayor, pero el dolor también. De ahí, pienso yo, que la gente prefiera ese otro tipo de meditación a la moda cuyo efecto viene a ser más o menos lo contrario de lo que acabo de describir. Como se puede ver, comienzo este nuevo año a contrapelo.

15/02/11

No oigo a mi alrededor más que quejas por la situación económica, eso que llaman “la crisis”. Como paso casi todo el día en el campo de golf, las quejas provienen de gente que no parece tener nada de qué quejarse. Ante esto, caben dos hipótesis: O bien se trata de gente provista de un gran sentido de la solidaridad o bien se trata de gente desprovista por completo de dicho sentido. A su criterio lo dejo...

16/02/11

No sé por qué he llamado a esto “Diario”. O me aplico a consignar algo cada día o tendré que cambiarle el título por el de “Periódico”. También he pensado en omitir las fechas, pero las chorradas que escribo pueden parecer aún más chorradas si no se las ubica en su contexto.

18/03/11

La izquierda y la derecha: ¡Qué confusión!

28/04/11

   Trabajo muy poco pero aún soy el responsable de la empresa. Aunque le dedico muy poco tiempo al día, me gustaría quitarme esta responsabilidad. Estoy más que preparado para pasármelo bomba sin ninguna obligación que cumplir. He alcanzado la sabiduría. Ahora es cuando me vendría bien tener un poco de dinero seguro cada mes.
No es el caso, lamentablemente.

  Ahora que lo pienso, siempre he trabajado más bien poco. Desde que empecé, a los dieciséis años, en todos y cada uno de mis empleos me sobraba casi todo el tiempo. Si hubiera sido tan eficaz haciendo las cosas que me apetecen (el deporte, la narración) como las cosas que no me apetecen, seguro que tendría una medalla olímpica, un Oscar o el premio Nobel. Pero parece que lo que crea en mí esa eficacia es la necesidad de quitarme de encima las tareas que no me interesan.

  Por otra parte, pienso también, lo que me impide aplicarme con regularidad y tesón a las cosas que más me gustan es el temor a quedarme sin sueños por cumplir. Aunque puede que sea únicamente por mi condición de vago profesional.

 Queda la duda: o soy muy vago, o soy realmente sabio.

 Releo la frase anterior y me inclino decididamente por la primera opción. De todos modo es bueno no matar todos los sueños incumplidos. Puede que no haya mucha diferencia entre un vago y un sabio.

01/05/11

Antes, hoy sería el día de los trabajadores.

02/05/11

A medida que nos acercamos a la edad adulta vamos descubriendo que nada es lo que parece ser.
 Esto nos desconcierta un poco y también nos estimula bastante.
 Hacia el final volvemos a sorprendernos al constatar que, realmente, todo era lo que parecía.

03/05/11

Recibo correo de G.A. con fotos de su visita a Mallorca y del rodaje de una película que hace, entre otros, en compañía de Mundstock y Rabinovich. Ojalá tengan un buen guionista.


04/05/11

Casualmente, han dado caza a Bin Laden. ¡Qué coincidencia!, ¿no?
Todo el mundo parece feliz, otro paso adelante en el camino hacia la democracia y la libertad.

En fin, los terroristas, como siempre, son unos estúpidos.
Y los listos de siempre aprovechan para justificar sus desmanes de siempre.
Infinitamente, la historia se repite una y otra vez... 
                                Me paso al canal de golf… 
Más tarde: X. me recuerda que yo he manifestado que, si alguien pierde a un hijo  casualmente durante un atentado terrorista, estaría justificado que matara personalmente a unos cuantos socios visibles de dichos terroristas y a sus familiares más cercanos…todos los que pudiera.
Y que se quedara tan ancho.
No entiende por qué me molesta toda esta algarabía reinante.
Le respondo con una frase de Facundo Cabral: Un lobo es una maravilla de la naturaleza, muchos lobos son una jauría. Cuando me fui, X. todavía seguía procesando la información. Lo más probable es que haya suspendido la operación en cuanto yo desaparecí de su radio de interés más inmediato.
No sé por qué me molesto en hablar con X. (y con el resto del abecedario).

08/05/11

Cena en casa con Martha e hijos. En un momento sale lo de Bin Laden: Que si las cosas se deben hacer así o asá, etc. Me enfado e intento explicarles que B.L. no significa nada, que sólo es un cretino útil, que no miren hacia donde el último tele-diario les indica que miren, etc. etc.
Se crea una sensación de malestar general. Nos levantamos de la mesa y pasamos a mirar el tenis. Djocovic le gana a Nadal en tierra batida. Me voy a la cama un poco triste. No es por Nadal, desde luego. Ya es hora de que deje de enfadarme porque los demás no son como yo quiero que sean.

10/05/11

  Van al sicólogo en busca del equilibrio
  Desde luego, no lo consiguen
  Yo, si buscara el equilibrio, me fijaría en lo que hace el funámbulo
  El funámbulo, cuando empieza a irse para un lado, va y carga el peso del otro lado
  Si se queda corto, le da un poquito más
  Si se pasa un poco, practica (con menos énfasis) la operación contraria
  Y así lo va llevando
  No parece tan complicado y sale más barato.

16/05/11

 He abierto un blog en el que voy volcando cosas que tengo escritas (incluído este diario). Una especie de cajón de sastre donde hay de todo un poco (nunca mejor dicho). Lo he metido todo tal y como estaba porque me da mucha pereza corregir. Supongo que estoy cometiendo un error o, mejor dicho, dos errores: uno por publicar y otro por no corregir (ni seleccionar demasiado). En fin, siempre estoy a tiempo de eliminarlo todo....creo.

18/05/11

He vuelto a inclumplir mi handicap en otro torneo de golf, cosa que tolero muy mal. Soy un arrogante deportivo. Debería asumir un hcp de 20 (o más) y dejarme de joder, pero soy un gilipollas. Ni siquiera soy un gilipollas original: a todos los que practican este deporte (al menos de forma amateur) les pasa lo mismo, lo cual es aún mucho más humillante. En fin, a cada uno le aflora el masoquismo por un sitio diferente.

Hoy he intentado proseguir con una de mis narraciones incompletas. Al cabo de dos horas conseguí añadir un par de réplicas. Estoy exhausto. He abierto el maldito blog para exigirme escribir cada día y ya me estoy arrepintiendo.  Entre lo otro y esto, tengo un día nefasto. Esta noche seguro que duermo mal.

23/05/11

  Ayer, elecciones municipales. Arrasó la derecha. El 25 % de los vascos vota a ETA. Creo que los nacionalistas ganaron en Cataluña. Gran confusión. Los socialistas, jodidos. Lástima no pueda ser que estén jodidos todos a la vez.
  Estos días hay también un "Mayo de 2011". Como en el otro Mayo, se sabe contra qué están pero no se sabe a favor de qué están. Encima, son unos rebeldes "ultra light", como corresponde a los tiempos.

Necesito un campo de golf con iluminación artificial
o una tortilla de somníferos, algo...

Los del 68 eran unos cretinos útiles,
éstos son unos cretinos inútiles.

  Alguien me señala que mi postura no difiere de la de esos cretinos.
Es verdad, yo tampoco tengo nada que proponer, pero al menos no interrumpo el tráfico.

24/05/11

  Bob Dylan cumple 70 años. Me alegro, que se joda.
  Hoy pienso escuchar todo el día a Pat Boone.

25/05/11

F. me pasa por internet un documental sobre piratería. El documental muestra cómo países desarrollados, en especial España, esquilman de peces las aguas territoriales de Somalia, etc., defendiendo la idea de que los verdaderos piratas somos nosotros. El documental está bien hecho y resulta convincente. No sé si lo que dice es totalmente cierto pero sospecho que lo es suficientemente.
F. me recoge más tarde para comer juntos.
Pide pescado.

26/05/11

El editorial de ABC de hoy, en su primera mitad, ataca la política de Zapatero no ya en su aspecto económico y social sino más bien en su sentido moral. Resulta bastante acertado y convincente. Y apunta a lo esencial.
En la segunda mitad propone, más o menos, volver a Torquemada y la Santa Inquisición.

27/05/11

X. lee mi anotación de ayer y me comenta que no ha detectado que en el citado editorial  se proponga lo que yo digo que se propone.
Efectivamente, no lo ha detectado.

Ahora tenemos por delante unos cuantos años para ir recordando el verdadero rostro del PP
Y para ir olvidando el verdadero rostro del PSOE

Releo las anotaciones de hoy y me resultan bastane baladíes. Pensé en borrarlas, pero las dejo como recordatorio de lo tonto que resulta obligarse a escribir algo cada día.

31/05/11

Ayer:
Martha vuelve a casa luego de su operación de tiroides. Ninguna complicación.
Visita de A.G. con su pareja de ahora. Empezamos hablando de temas importantes y nos cansamos rápidamente. Al final hablamos de golf y las mujeres se aburren soberanamente.
Es lo que hay.

01/06/11

Alguien a quien no conozco y que no sé cómo ha accedido a mi blog me señala que antepongo lo ingenioso a lo veraz en casi todo lo que escribo. Tiene razón, si se me ocurre una frase que me parece ingeniosa no me importa que sea veraz...no así al contrario.

F. me pasa un reportaje espontáneo a E.Galeano en una de esas concentraciones espontáneas de estos días. Espontánemente, Galeano habla un buen rato y no dice nada.
Galeano rima con Valdano.
Galeano y Valdano, puede que no digan las mismas cosas, pero las dicen de la misma manera.

(Las dos anotaciones de hoy me confirman definitivamente que la forma ES el contenido).

F. (y tantos otros que creen ser "de izquierdas") están convencidos de que soy "de derechas". Lo que pasa es que a mí la derecha me la suda, en cambio estas izquierdas me irritan y me avergüenzan. 

F. me recuerda que el día 25/05/11 no comió conmigo y que, por cierto, tampoco comió pescado. Lo que dice F. es verdad.
Lo que yo escribí el día 25, también.
F. no entiende de poesía.
F. lee a Galeano y Benedetti.

02/06/11

F. dice que ni comió conmigo el día 25 ni me recordó ayer que no lo había hecho.
Para zanjar el asunto (y para que nos vayamos entendiendo), yo agrego que esto que ahora me dice F. también es cierto.
Pero las tres cosas son verdad.

Parece que tengo más lectores de lo que yo esperaba: NB me dice que, aunque algunas cosas son divertidas, lo que yo escribo, en general, no es literatura. Por curiosidad, busco "literatura" en el diccionario. Seguro que NB tiene razón, puesto que, una vez consultado el diccionario, sigo sin saber muy bien qué cosa es literatura y qué cosa no lo es.

09/06/11

Se murió Jorge Semprún: cada vez me fastidian más los escritores, etc., que trabajan de mártires o de reivindicadores profesionales, etc.  Por otra parte, para mí, Jorge Semprún podría ser primo hermano de Vargas LLosa, mal que les pese a ambos.

Ahora me viene a la memoria un epitafio que un amigo, en Argentina, hace más de veinticinco años, atribuía a Borges. El epitafio era para un escritor llamado Capdevilla, pero yo ahora se lo dedico a Vargas LLosa:

                                                   "Aquí yace Vargas LLosa
                                                    bien cubierto en este osario
                                                    fue niño, joven y adulto
                                                    pero nunca necesario

                                                    Sus restos han de quemarse
                                                    para evitar desconcierto
                                                    murió para presentarse
                                                    en un concurso de muertos."

En fin, un epitafio que a Vargas LLosa le queda muy bien, digo yo.

Tengo que hacer un ranking de personajes detestables. Hay algunos que entran, seguro: Valdano, Vargas LLosa, Almodóvar, etc. Almodóvar incluye casi todo su séquito. Lo de "casi" es por las dudas, ya que no tengo intención de repasar la lista.
Semprún, no creo que entrara en el ranking. Si no se hubiera muerto ni siquiera me acordaría de él.

10/06/11

Raúl del Pozo, en El Mundo de hoy, cifra las esperanzas de la izquierda en la protesta de "los indignados". 
"Algunos nunca aprenden", le hacía decir Raymond Chandler a Phillip Marlowe en una de sus novelas.
A estas alturas (o, mejor, a estas depresiones), los izquierdistas deberían haber aprendido que la única alternativa posible al capitalismo fue el comunismo puro y duro y, por ende, deberían definirse como capitalistas moderados o bien como derechistas moderados.
Ya Lenin definía al izquierdismo como la enfermedad infantil del comunismo, y de esto hace mucho tiempo.
Así que, si no nos gusta el comunismo, dejémonos de joder de una vez por todas. Porque que los más jóvenes se crean que van a cambiar el mundo sentando sus jóvenes culos en medio de la calle e interrumpiendo el tráfico, pase. Pero que un señor mayor como el señor del Pozo aliente tan peregrinas esperanzas dan ganas de cagarse en su puta alma.
En fin, otro que trabaja de izquierdista.

N.B. se apresura a interrogarme acerca de por qué siempre me meto con los de la izquierda y no hago otro tanto con los de derechas.
La respuesta es obvia: los de derechas trabajan en favor de la derecha. En cambio los de izquierdas, también.
Es decir, lo que yo critico no es una tendencia política que no me interesa. Lo que yo critico es la obstinación en la estupidez.

12/06/11

Les explico a X y a Y que yo me aparté tempranamente del camino de La Revolución porque no me veía dispuesto a abogar por un mundo en el que estuviera ausente la Coca Cola.
X se ríe y dice que no hago más que decir disparates.
"Y" le explica que lo que yo digo es una metáfora y que bla, bla, bla, bla.
A ninguno de los dos se les ocurrre considerar cuán importante es la Coca Cola para mí.
La manía de la gente por lo abstracto no deja de sorprenderme.

13/06/11

F. insiste con su bombardeo. Hoy me envía dos correos con instrucciones para detectar infartos cerebrales y no me acuerdo qué otra cosa y otro en el que da instrucciones para no verme atacado en la carretera por una banda de asesinos vocacionales. No es la primera vez y sospecho que no será la última. Podría ser que alguna de estas informaciones, si uno las registrara y fuera capaz de recordarlas en el momento oportuno, le salvaran la vida. 
Hace unos días, F. me envió otro correo en el que se declaraba, sin lugar a dudas, que el zumo de limón cura el cáncer y que todas las demás acciones o terapias solo están para que los grandes laboratorios se llenen de dinero.
F. quiere, alternativamente, que yo me salve de la banda de asesinos vocacionales y que yo me deje morir bebiendo zumo de limón, llegado el caso.

No sé por qué todo esto me recuerda a McLuhan.

Y a Wimpi, que muchos años antes del advenimiento de internet ya dejaba anotado aquello de que:
"Antes, el tipo escribía con una pluma de ganso y, por ahí, le salía La Divina Comedia.
Ahora escribe a máquina y lo más seguro es que le salga una gansada."

16/06/11

Ahora, una parte de los indignados se ponen violentos, entonces: bla, bla, bla, bla.
Lo mismo de siempre, sólo que la ilusión (como todas las demás cosas) cada vez dura menos tiempo.

La vida, en la actualidad, es un videoclip

21/06/11

FE DEMOCRATICA
(Pequeño ensayo matinal en el que se demuestra que los Indignados son el EFECTO de un agotamiento y, en cambio, NO son la CAUSA de nada).

Como hace unos días fue Raúl del Pozo, ahora le toca al Mexicano Carlos Fuentes. Parece que, tanto a la izquierda como a la derecha, los escribientes de fe democrática comparten la tendencia a invertir causas y efectos.
Ahora Carlos Fuentes, desde El País de hoy, se hace eco de la algarabía intelectual que parecen provocar los Indignados. Fuentes nos recuerda lo que él entiende por grandes logros espontáneos de las masas haciendo gala de una ingenuidad enternecedora para un hombre de su edad. Fuentes nos pasea por la revolución de 1789, los hechos de 1848, las revoluciones latinoamericanas de alrededor de 1810, por Mayo de 1968, saltándose la revolución soviética en tanto el analista de hoy parece que es más bien de derechas.
Lo único novedoso que aporta Fuentes es la convicción de que las movidas del 68 contribuyeron más al aceleramiento de la caída del bloque soviético que a cualquier otra cosa (es al primero que se lo leo, aparte de mí mismo, claro).

Para que quede claro de una vez por todas:

Un modelo de sociedad se agota ( porque todo se agota alguna vez).
.
Surge un nuevo grupo de poder (los más ricos residentes españoles de América del Sur en 1810, etc.) o el mismo grupo de poder necesita dar una imagen de cambio para que no prospere un cambio mayor (Mayo del 68, etc.).

Las masas están indignadas, porque cuando un modelo se agota las masas siempre están más jodidas que de costumbre.

El nuevo grupo de poder (o el actual grupo de poder que está necesitado de un simulacro de cambio) deja ( y si hace falta da apoyo para) que las masas armen el alboroto de costumbre y alimenten su ilusión de protagonismo.

Se produce el cambio de poder (o se mantiene el mismo poder con el deseado simulacro de cambio) y todo vuelve a la normalidad.

Las masas suman unos cuantos mártires más a su infinita lista y pasan a padecer la nueva situación hasta nuevo aviso.

A veces, y esto es en parte lo que contribuye a la confusión de los pensadores de inquebrantable fe democrática, los cambios traen aparejadas algunas mejoras para la población de a pie. Sólo que estas mejoras no se deben al cambio en el poder sino a que a dicho poder también le favorece la nueva situación (abolimos la esclavitud porque ya no es un medio de producción rentable, etc.).

En fin, se podría escribir un interminable y sesudo al respecto, pero ya se sabe,  a buen entendedor…


22/06/11
La carretera custodiada por dos filas de pinos altos, apretados y verdes
desciende hacia la bahía de Palma
Al fondo, detrás de la bahía, las montañas
Por encima de las montañas, el cielo limpio de la mañana temprana

Un hermoso modo de comenzar cada nuevo día
que no sé si me merezco