NO VAN ALCINE
La frase es de mi hermano y se refiere a cuando hablas con alguien de cualquier tema más o menos importante y percibes que no se entera de nada. Mi hermano es muy lacónico y no se toma el trabajo de explicar en detalle qué es lo que quiere decir con esa sentencia. Lo haré en su lugar. No se trata de que la gente no vaya al cine o que no vea películas o series en la televisión. Lo que mi hermano quiere decir es que asisten al espectáculo distraídamente y no lo relacionan con su propia vida o con lo que acontece a su alrededor. Y es un gran desperdicio, dado que si prestas un poco de atención, aún en las películas más superficiales y ni hablar de aquellas que tienen un contenido jugoso, no necesitas leer una infinidad de libros sesudos ni asistir a multitud de conferencias para sacar conclusiones acerca de temas de lo más trascendentes.
Saco esto a colación porque he notado que la gente se toma con ligereza o con sorna el hecho de que yo vincule una película de Sam Peckinpah sobre Pat Garrett y Billy the KId con el foro de Davos, sin ir más lejos. Pero el caso es que la gente no suele leer libros sesudos ni asistir a conferencias o tertulias inteligentes y, en cambio, sí que devora todo lo que le echen en Netflix. Y no hace falta mucho más para llegar a conclusiones similares a las de un José Antonio Zorrilla, un Pedro Baños, Lorenzo Ramírez, etc. que sí son gente verdaderamente culta, informada, inteligente y con una capacidad de análisis y comunicación excepcionales.
Por eso es que yo comparo a aquel ganadero Chisum (al menos en su versión Peckinpah) con el amigo Soros. Porque, esencialmente, significan lo mismo: el poder real detrás de la política (me repito: el gobernador Lew Wallace pone de agente de la ley al pistolero Pat Garrett para que atrape y mate a Billy el Niño por sugerencia de John Chisum. El objetivo real (para Chisum) no es el propio Billy, el objetivo real es establecer un determinado orden (el orden de Chisum) más allá del río Pecos (donde tiene sus intereses económicos) y que la muerte del Niño sirva de ejemplo. En ese orden de cosas, podríamos decir que Soros es Chisum, que Biden es Wallace, que la OTAN es Garrett y que Putin es Billy. Vale decir: busquemos un personaje fácilmente censurable y demos ejemplo de que a Chisum no se le pueden robar tres vacas para que el mundo tome nota, como diría Juncal.
No ignoro que mis detractores volverán a reírse de mí después de esta exposición, cosa que no me importa porque no me lee casi nadie. Lo que me preocupa es que la gente no vaya al cine.
La otra cuestión es que los de Davos aplicaron mal la cosa, porque en esta película de ahora a Garrett le está quedando un poco grande el Niño en cuestión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario