El tipo hombre es creyente por naturaleza
Está el tipo creyente propiamente dicho
el que cree en Dios
el que profesa una religión equis
Y están los otros
los que, por no creer en Dios, se apuntan a creer en otras ficciones
Ahora, lo que más se lleva es creer en la Democracia, en la Libertad, en la Independencia
El tipo cree que es libre
que es independiente
cree que su opinión importa
que su opinión tiene peso
(¡cree que tiene una opinión!)
Pero resulta que no
que su opinión no importa
que su opnión no tiene peso
porque resulta que no tiene una opinión
No puede tener una opinión porque siempre anda distraído
y no se puede estar distraído y tener una opinión, vea
Hace ya bastante tiempo que el tipo poderoso (el que no está distraído) ha descubierto que la mejor manera de tener al tipo creyente controlado consiste en dejarle hacer lo que quiera
Antes (y ahora todavía alguno), el tipo poderoso se montaba un aparato represivo en toda regla para mantener al tipo ordinario bajo control
Esto le costaba un riñón y medio y no le quedaba elegante
Después, el tipo poderoso (que es poderoso porque, entre otras cosas, le gusta aprender y se distrae mas bien poco) se dio cuenta de que dejando al tipo ordinario (al creyente) que haga lo que quiera, éste, el creyente, acaba haciendo lo que el tipo poderoso quiere...
bastan dos telediarios
El tipo ordinario mira (y escucha) el telediario y, como está distraído creyendo que es libre, va y enseguida opina lo que el telediario dice
El telediario pertenece al tipo poderoso
y es más barato que el aparato represivo
y lo paga el creyente
Y todo el mundo contento
el tipo poderoso
y el tipo creyente
Hasta que llega la nota de desahucio, claro
Entonces, el tipo ordinario, el creyente, va y empieza a creer en la bondad de los indignados, en las intenciones de Pepe Grillo y en el poder de la red para poner en su sitio al tipo poderoso (que es un cabrón (*)
Se cree que el tipo poderoso se inventó la red para que triunfen los indignados y para que los gobierne Pepe Grillo (Dios nos libre)... y para que lo pongan a él (al tipo poderoso) en su sitio
Yo, qué quiere que le diga, esto del tipo creyente es de no creer.
(*) Esto lo dice el tipo creyente y también lo digo yo
Está el tipo creyente propiamente dicho
el que cree en Dios
el que profesa una religión equis
Y están los otros
los que, por no creer en Dios, se apuntan a creer en otras ficciones
Ahora, lo que más se lleva es creer en la Democracia, en la Libertad, en la Independencia
El tipo cree que es libre
que es independiente
cree que su opinión importa
que su opinión tiene peso
(¡cree que tiene una opinión!)
Pero resulta que no
que su opinión no importa
que su opnión no tiene peso
porque resulta que no tiene una opinión
No puede tener una opinión porque siempre anda distraído
y no se puede estar distraído y tener una opinión, vea
Hace ya bastante tiempo que el tipo poderoso (el que no está distraído) ha descubierto que la mejor manera de tener al tipo creyente controlado consiste en dejarle hacer lo que quiera
Antes (y ahora todavía alguno), el tipo poderoso se montaba un aparato represivo en toda regla para mantener al tipo ordinario bajo control
Esto le costaba un riñón y medio y no le quedaba elegante
Después, el tipo poderoso (que es poderoso porque, entre otras cosas, le gusta aprender y se distrae mas bien poco) se dio cuenta de que dejando al tipo ordinario (al creyente) que haga lo que quiera, éste, el creyente, acaba haciendo lo que el tipo poderoso quiere...
bastan dos telediarios
El tipo ordinario mira (y escucha) el telediario y, como está distraído creyendo que es libre, va y enseguida opina lo que el telediario dice
El telediario pertenece al tipo poderoso
y es más barato que el aparato represivo
y lo paga el creyente
Y todo el mundo contento
el tipo poderoso
y el tipo creyente
Hasta que llega la nota de desahucio, claro
Entonces, el tipo ordinario, el creyente, va y empieza a creer en la bondad de los indignados, en las intenciones de Pepe Grillo y en el poder de la red para poner en su sitio al tipo poderoso (que es un cabrón (*)
Se cree que el tipo poderoso se inventó la red para que triunfen los indignados y para que los gobierne Pepe Grillo (Dios nos libre)... y para que lo pongan a él (al tipo poderoso) en su sitio
Yo, qué quiere que le diga, esto del tipo creyente es de no creer.
(*) Esto lo dice el tipo creyente y también lo digo yo
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