Margin Call (o la amoralidad del sistema)
Impecable guión:
Nada de violencia física
Nada de buenos y malos
Unicamente la lógica más implacable en medio del caos inconmensurable
De abajo hacia arriba los razonamientos son cada vez más simples
El de más abajo es el que sabe más de números, fórmulas, etc.
El de más arriba es el que mejor ha leído la historia
En el medio, todos los matices posibles
Diálogos, los justos y necesarios
Impecable dirección
Impecables interpretaciones
etc.
Nadie que la vea y lea esto va a entender que una película así me alegre la vida
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jueves, 31 de mayo de 2012
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He leído el articulillo de Arcadi Espada y me ha recordado lo que tantas veces hemos comentado sobre la opinión que de las películas de uno, cineasta aficionado, tienen sus amigos y conocidos:
ResponderEliminar"He visto últimamente varias películas extranjeras, francesas y americanas, y una película española. Ninguna excelencia, aunque todas ellas películas correctas e interesantes. La española era, en realidad, la más ambiciosa. Pero los actores la hundían. Todo lo contrario de lo que pasaba con las otras. Incluso en sus momentos de mayor liviandad unos actores estupendos las levantaban a pulso. Este asunto lleva mucho tiempo mosqueándome. Yo creo que los actores españoles tienen serios problemas con el realismo, que probablemente sean los mismos problemas que tiene la cultura española y hasta España toda. Es difícil encontrar un actor español que sepa entrar un café y decir buenos días. Entran y lo dicen, pero más parece que estén a punto de tomar Flandes o bien a punto de morirse, sabiéndolo. En el actor español hay una trascendencia recóndita que proyectada sobre la vida corriente da un resultado pésimo. Pero este defecto visible y generalizado no puede ser el único responsable de mis problemas con ellos. Yo sospecho que lo que me pasa con los actores españoles debe de ser lo mismo que me pasa con las ciudades. Salgo al extranjero y todo lo veo bien. Lugares que aquí ni pisaría me parecen muy excitantes. El mismo ir y venir de las calles es incomparablemente más enigmático y elegante. No hay ciudad extraña donde en un momento u otro yo no diga aquí viviría para siempre. O sea que deduzco que en los inesperados términos de la interpretación cinematográfica también la confianza da asco."
(Arcadi Espada. El Cultural, 25 de mayo de 2012)