lunes, 11 de abril de 2022

Despedida

 Mi amigo R.R. ha introducido un comentario en este blog en referencia a mis opiniones sobre lo  que pienso de esta guerra que nos ocupa en estos días. El comentario, de una extensión que propende a la novela rusa (con perdón del gentilicio), discute algunas cosas que yo he escrito y otras que no he dicho ni escrito. Luego de exponer sus argumentos con esa finalidad, acaba por pronunciar su propia tesis geopolítica según la cual Occidente se ha de imponer a los otros contendientes en procura de establecer un único orden mundial porque representamos a la Fe Verdadera y porque somos más ricos que los demás. Esta tesis no invalida la mía sino que más bien la corrobora. 

 Hasta allí no tengo mucho que decir porque cada uno tiene derecho a opinar lo que mejor le parezca y R.R. se abstiene de caer en sentimentalismos pro ucranianos y de esgrimir los argumentos falaces que la prensa occidental al unísono dejan caer sobre el personal. Solo hay una cosa que me molesta (sobremanera) y es cuando R.R. cae en una frase tan pueril como distraídamente malintencionada en la que sugiere que yo tendría que estar en línea con su expresión de deseo cuando opino "desde mi campo de golf de Occidente". Aquí, entonces y por las dudas, me veo en la obligación de señalar que vengo practicando juegos o deportes con una pelota o pelotita desde que tengo uso de razón. Que lo he hecho bajo diferentes regímenes políticos y en distintos países durante toda mi vida. Que no he recibido ningún tipo de ayuda o subvención para estas prácticas ni para ninguna otra cosa ni he acudido jamás al seguro de paro en ningún caso y que, por lo tanto, NO LE DEBO NADA A NADIE ni me siento obligado a sumarme a ninguna cruzada por considerarme en deuda con un sistema de gobierno ni con un país ni con ninguna persona particular.

Dicho esto paso a explicar por enésima y última vez que mi tema no tiene que ver con quién va a ganar o perder esta guerra ni las que puedan derivar de ésta sino de la facilidad con que el personal se deja arrastrar de forma entusiasta a posturas cuyas consecuencias no se toma el trabajo de analizar. De ahí que no es gratuito el hecho de que yo mezcle las estupideces de la pandilla de Hollywood con este otro asunto que, aparentemente, tiene una trascendencia mucho mayor. Porque lo que me preocupa es la facilidad como  se conduce a la gente en base a hacerle creer que está pensando cuando lo único que hace es repetir lo que le machacan cada día y cada minuto. Lo raro es que R.R.., quien me consta que es uno de los muy pocos que sigue este blog y que seguramente habrá leído aquello de "Chisum y el homo intermedia" y otras muchas cosas que apuntan a esta preocupación mía, se dedique a refutar todo lo que digo menos lo único que para mí es importante. Porque la ignorancia es el caldo de cultivo propicio para TODAS las guerras.

 Por último, quiero anunciar mi despedida de este blog por tiempo indeterminado porque estoy viendo (y ahora no me refiero a R.R.) que decir y/o escribir lo que pienso acerca de cualquier cosa empieza a ser una actividad progresivamente peligrosa.

 Y no tengo alma de mártir. 

martes, 5 de abril de 2022

Hollywood, la guerra de Ucrania, la reforma educativa de España, etc.

 A mí, si tiene más razón el negro grande o el negro chico me tiene sin cuidado. No me interesa el tema y entiendo que la pasión que ha despertado el incidente de la gala de los premios de la Academia es absolutamente desproporcionada. Lo único que me interesa y me preocupa de este asunto es que, una vez más, el juicio sumario promovido por la jauría de Hollywood puede acabar con el trabajo de un actor hasta ahora apreciado y exitoso.  De nuevo la Suprema Corte de Injusticia se pone por delante de la Justicia a secas y condena sin posibilidad de apelación y lo aparta, quizás para siempre, del Paraíso hollywoodense como antes se hizo con Kevin Spacey, que fue absuelto por la justicia ordinaria. En el caso de Smith la cosa es aún peor en tanto ni siquiera fue acusado de ninguna falta o delito. 

 Lo que me interesa señalar es la facilidad con que el personal se muestra dispuesto a linchar a alguien en base al ciber machaque mediático de moda. 

 La cosa se vuelve más peligrosa cuando las pasiones inopinadamente desatadas del personal apuntan a la creciente beligerancia contra los rusos de Rusia atendiendo a una tormenta de desinformación que nadie denuncia ni pone en tela de juicio. Los rusos de Rusia son malísimos porque han muerto dos mil y pico de civiles. Por esta misma causa se refugian cuatro millones de rusos de Ucrania. Los gobiernos de Europa, que ponen trabas a la inmigración de todas las manera posibles, premian a quienes traigan refugiados y da entrada legal a los mismos (es anecdótico pero resulta curioso asistir a las quejas de los refugiados en Mallorca por la falta de organización de quienes los han acogido generosamente). No recuerdo que hayamos dado refugio a civiles iraquíes, afganos, etc. mientras eran machacados en una proporción de quince o veinte a uno con respecto a los rusos de Ucrania. Al presidente de los rusos de Ucrania se le tilda de héroe y hasta se le compara con Julio César (de forma positiva, porque a Putin también se  le compara pero de forma negativa, es decir: un Julio César bueno y un Julio César malo) olvidando las corruptelas de este payaso convertido en líder carismático.

 En medio de estos despropósitos, leo que las autoridades españolas eliminan el estudio de la Filosofía, las calificaciones numéricas, la cronología de la Historia, etc. para aplicarse a cuestiones de inclusión, de multiplicación de géneros y de otras modas más o menos peregrinas. 

 Oponerse a la maldad no garantiza en absoluto que vayas a triunfar. Oponerse a la estupidez parece que tiene infinitas posibilidades menos de alcanzar el éxito.

 Tengo un nieto de nueve años, estoy MUY preocupado.

  

 

viernes, 1 de abril de 2022

Difícil de entender

 Los rusos de Rusia van perdiendo la guerra. Los rusos de Ucrania aumentan las concesiones en cada negociación.