viernes, 2 de diciembre de 2016

Fidel Castro

Tras un largo adiós, falleció Fidel Castro

Se oyen y leen apasionados discursos enalteciendo la figura del hombre o vituperándola según sea el color del cristal con que se la mire, unos y otros de lo más pueriles

A uno le gustaría tomarse un café con Mayer Lansky o con Henry Kissinger para poder tener una conversación seria al respecto pero lo único que uno puede hacer es irse a jugar nueve hoyitos para ahorrase el oír tanta pavada amontonada

No hay comentarios:

Publicar un comentario