miércoles, 27 de febrero de 2013

Dimite el Papa

Está lloviendo en Mallorca

El Papa dimite
se arma gran revuelo
se especula en torno a las razones de dicha dimisión
unos alaban al Papa
otros sospechan ("aquí hay gato encerrado...")
otros lo ven como un hecho histórico de gran importancia
(el mundo antes de la dimisión papal
 el mundo después de la dimisióm papal)
etc.

sale el Sol
       me voy a jugar al golf
            hago más o menos los mismos golpes que antes de la dimisón

lunes, 25 de febrero de 2013

Lincoln y el pecado de Spielberg

Un mismo hecho cualquiera, visto bajo diferentes perspectivas, permite distintas interpretaciones
Un argumento cualquiera, tratado por diferentes directores, dará películas totalmente diferentes

Y a uno, una vez más, le encantaría saber qué hubiera sido de este argumento en manos de Francis Coppola

Esta vez, a la superficialidad endémica de Spielberg se suma una confusión estética y narrativa que no es habitual en este director

Spielberg trata a Sally Field como si quisiera hacer teatro dramático y trata a James Spader como si quisiera hacer teatro de comedia
y sencillamente destrata al pobre Tommy Lee Jones que no sabe nunca cara de qué poner

Son solo algunos ejemplos

Como si quisiera trazar un paralelo entre la diferente estatura que el guión confiere al personaje de Lincoln con respecto al resto de los agonistas de la historia, solo aprovecha el talento de Day Lewis, a quien da un tratamiento cinematográfico, en desmedro de los otros muchos talentos que tiene a su disposición

Luego, para adornar un guión demasiado conversado, inopinadamente retórico, emplea por momentos una estética plagiada inoportunamente del primer Orson Welles que no hace más que subrayar la confusión general

A uno le hubiera gustado ver la soledad del personaje en lugar de tener que escucharla de sus propios labios
A uno le hubiera gustado ver a esos personajes en manos de Orson Welles, que alguna vez dijo que había malos directores, buenos directores y grandes directores (él mismo y Coppola, por ejemplo)

Spielberg suele ser un buen director
                                        esta vez es casi siempre malo
                                                                grande, no lo será nunca

Dicen que desperdiciar el talento es un pecado
                                    Spielberg tiene un gran talento
                                               Spielberg, infinitamente, lo desaprovecha

El que quiera, que complete el silogismo

sábado, 23 de febrero de 2013

Sí, y Adolfo era vegetariano...

Uno de los reenviadores de correos de mi mujer le pasa un texto en el cual se hace referencia a Harry Truman como ejemplo de político honesto y con el fin de oponerlo y de paso censurar a nuestros políticos de hoy
 Parece que Harry (no tengo por qué dudarlo) vivió modesta y frugalmente toda su vida y renunció siempre a cualquier beneficio extra que pudiera otorgarle o permitirle su status presidencial

El problema de los reenviadores de correos viene derivado de la facilidad que otorga este medio a sus usuarios más distraídos
En este caso, el reenviador de turno, en su afán por aprovechar la ocasión que se le presentaba de censurar a los actuales políticos mediante interpósito internauta, se ha apresurado a reenviar el texto en cuestión a quién sabe cuántos otros internautas presumiblemente igual de distraídos
Lo que el reenviador olvidó, ya por ignorancia, ya por distracción (no sé bien qué diferencia de fondo habrá entre las dos cosas), es el hecho de que el amigo Harry fue la persona que tomó la decisión de que se lanzaran las únicas dos bombas atómicas que se dejaron caer sobre una población civil hasta la fecha

Creo haber citado anteriormente en este blog a aquel antiguo profesor de mis años de estudiante, quien no cesaba de repetir a sus también distraídos discípulos, entre los que me cuento: "Vea,señor X, la mitad de la verdad es una mentira..."
Yo no aprendí mucho de biología, que era la clase que dictaba el Dr. Zanzi, pero la frase me quedó y me viene siendo de gran utilidad desde entonces

Imagino que al reenviador le habría ocurrido todo lo contrario.

jueves, 21 de febrero de 2013

Personalidad, ¿cuál de ellas?

Mi amigo Canfield, con quien me topé por primera vez hacia el año setenta y cinco del anterior siglo, me solicita, a efectos de la inclusión de un artículo mío en la columna que a el le publica un creo que modesto periódico, una definición de mi personalidad en setenta palabras.
 Yo no sé, así como Orson Welles no era capaz de encajar una película suya en la hora y media requerida por los distribuidores de cine (con alguien hay que compararse, ¿no?), si seré capaz de tal hazaña.
 Pero lo voy a intentar
 y allá voy:

                                    UNA VERSION DE MI PERSONALIDAD                                         

Inconstante
Irascible
                a mi pesar

Frecuentemente feliz
                acaso porque nunca he perseguido la felicidad

Secretamente romántico
                a la manera de Phillip Marlowe o de Hannibal Lecter

Estudiadamente lacónico
                al modo de Ida Lupino
                (El (Jack Palance): "Soy el peor hombre del mundo, ¿verdad?"
                 Ella (Ida Lupino) : "El mundo es muy grande, Bill. Solo eres el peor hombre de mi vida")

Fácilmente cruel

Solitario a veces

                             no sé...


 No contento con esto, Canfield me requiere la confección de un currículum
 Yo no sabía que pretender el acceso a la categoría de escritor pseudo profesional iba a conllevar todos estos trámites. Pero, vamos, nobleza obliga, ¿no?


                                                UN CURRICULUM

He dedicado el noventa por ciento de mis esfuerzos vitales a la práctica más o menos exitosa y placentera de diferentes deportes
El otro diez por ciento lo he invertido en diversas e irrelevantes maneras de ganarme la vida

El noventa por ciento de mi actividad mental ha estado abocada obsesivamente a la práctica virtual del sexo
El otro diez por ciento lo he adjudicado a reflexionar distraídamente sobre asuntos en general más bien baladíes

Siento defraudar a mis improbables lectores
                                   pero creo que eso es todo

martes, 19 de febrero de 2013

Más de lo mismo

En medio de la Gran Confusión reaparece el cómico  Pedro Ruiz, Gran Maestro de la Confusión

Lo entrevistan en El Mundo
Mantiene sus rasgos más típicos
Ataca a políticos de todos los colores
Dice que no es monárquico ni republicano
(pero se apiada de y alaba al Prnícipe Felipe, por lo que pueda venir)
Ataca a la corrupción pero practica el amiguismo (defiende a la difunta Lola Flores, que no pagaba sus impuestos)
etc.

Más de lo mismo
                    hipócrita emboscado
                              como todos los que trabajan de provocadores

Y el personal contento, claro

El columnista y los espías

Si una columna de periódico se debe caracterizar por decir mucho y con claridad utilizando pocas palabras, las aportaciones de Raúl del Pozo a la última página de El Mundo vendrían a ser algo así como anti-columnas

del Pozo (por utilizar un epíteto piadoso) resulta bastante barroco

y poco claro, claro

Esta vez para hablar de los espías de moda baraja al Mossad con Hitchkock, Pujol, Le Carré y no sé cuántas cosas más

pero, al final, no se sabe lo que quería decir
                                                                   otra vez


miércoles, 13 de febrero de 2013

Curiosidades

Es curioso
                se suben al autobús distraídos y luego se asombran cuando les roban la cartera

Parece que no sabían que la profesión de carterista es tan antigua como las propias carteras

jueves, 7 de febrero de 2013

El hombre inmediato

                                 EL HOMBRE INMEDIATO
                                       (por Nelson Huertas)
Las cosas pasan cada vez más rápido.
Es como si el humano devenir estuviera regido por un movimiento uniformemente acelerado.
Esta sensación de vértigo da miedo.
El tipo siente todo el tiempo como que se va a perder algo.
Como que si no se da prisa se va  a quedar fuera.
Como que el tren pasa y no vuelve...
Y en parte tiene razón.
Por eso se vuelve inmediato
(aquí te pillo, aquí te mato).
Lo quiere todo y lo quiere ya.
No puede esperar.
Antes, el tipo araba la tierra, plantaba la semilla, regaba, esperaba un tiempo, recogía la cosecha y, recién ahí, se la comía.
Ahora va al Hiper y compra el plato congelado, lo pone en el micro-ondas tres minutos y da cuenta de él más rápido que inmediatamente mientras mira el tele-diario, como decíamos antes, para no perderse nada.
Pero, para no perderse nada ¿de qué?
¿Qué es lo que no se quiere perder?
Yo se lo digo:
Lo que el tipo  no se quiere perder es la felicidad.
El tipo aspira a la felicidad, y tiene todo el derecho.
El deber, diría un famoso escritor.
El deber de aspirar a la felicidad.
Y cree que la felicidad viaja en el tren que ahora mismo está pasando.
Y cree que el tren no volverá a pasar por aquí.
Nunca más.
Eso es lo que cree.
Y ahí es donde se equivoca.
No porque el tren vaya a volver a pasar por aquí; seguro que ese tren no vuelve a pasar nunca más.
Se equivoca porque la felicidad no viaja.
Por eso,
Porque la felicidad está sentada en el banco de la estación mirando pasar los trenes.
Disfrutando de mirar pasar los trenes
Con su carga de misterio
Con su estela de adioses.
Y si un día viaja es porque tiene que ir a una boda en Zaragoza o le encargaron un trabajo en Santander.
Entonces lo que hace, la felicidad,  es mirar desde el tren como pasan las estaciones, y lo mismo se entretiene de esta manera que de la otra.

Y, sí, es cierto, la verdad es que el tren no vuelve a pasar otra vez por aquí.
Pero el caso es que la felicidad no va en el tren.

Asi que el tipo moderno, el inmediato, se toma siempre el último tren y se deja a la felicidad en la estación.
A la felicidad no le importa porque se basta a sí misma para ser feliz y no necesita del tipo para nada.
La felicidad piensa que el tipo, el moderno, el inmediato,  está un poco acelerado y que no le iría mal un masaje con líquido de frenos.
Pero no dice nada,  porque si lo hiciera ya no sería la felicidad

Así que la felicidad se vuelve a su casa dando un rodeo por el parque mientras el tipo, el moderno, ha llegado corriendo al gimnasio, se ha subido a la bicicleta estática y ahí está, pedaleando como un loco, ansioso, casi desesperado por alcanzar ese sitio del que nunca ha salido y al que, como es lógico,  no podrá llegar jamás 
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El hombre informado

Ahora pasa que toda la información está allí nomás, al alcance de la mano como quien dice
El tipo coge su aparatito y busca un momento y en un santiamén ya sabe lo que quería saber
Por otra parte, el tipo abre su correo electrónico y se encuentra con el último chiste de curas, con la airada denuncia de un ciudadano contra un nuevo político corrupto, con varias chicas desprovistas de ropa y bien provistas de atributos naturales y/o artificiales, con una fantástica solución casera para combatir el cáncer, con un epigrama de Wilde, etc.

Todo mezclado, eso sí

Ahora es cuando el tipo tendria que ser capaz de desbrozar la cosa
separar la paja del trigo, como quien dice

Pero, no

El tipo lee el epigrama y ya siente que puede citar a Wilde impunemente
Lee el chiste y pasa a reenviarlo profusamente, lo cual es lo mejor que puede hacer. Porque si quisiera contarlo verbalmente se enteraría de que un chiste es un hombre contando un chiste. Que contar un chiste es un arte
Mira a las chicas y siente como que a su vida le falta algo
Lee la denuncia del ciudadano y y se indigna un poco
Lee la solución para el cáncer y se la pasa a su cuñado que a la sazón tiene a la madre enferma

Lo bueno sería que el tipo fuera a la librería y se comprara De Profundis
que pasara de leer el chiste salvo en el caso de que se considerara capaz de contarlo con éxito
que dejara de votar
que no le tocara los huevos a su cuñado, quien ya tiene bastante con lo de su madre
que asumiera que a toda vida le falta algo y que se vaya a jugar al golf (que no es lo mismo pero que entretiene más tiempo)

Pero, no

Al tipo le sobra información y le falta discernimiento, digo yo

Con el tipo, no hay manera

  

miércoles, 6 de febrero de 2013

Los grandes temas

LA LIBERTAD


La única libertad accesible para el humano ser está, en el mejor de los casos, dentro de su cabeza.
Si es lo suficientemente sólido psíquicamente puede pensar y soñar todo lo que quiera.
A partir de allí comienza la censura.
La censura ajena y la censura propia.
La censura es necesaria para garantizar la convivencia y la salud mental y física de las personas.
Aún así se puede decir todo lo que uno desee siempre que lo haga de forma tangencial a efectos de que cada uno lo capte solamente si quiere.
En eso radica el arte.
El arte verdadero no es peligroso porque casi nadie lo entiende.
Y el que lo entiende es que ya sabía de qué iba la cosa.
Pero nadie puede hacer lo que quiera.
Primero, porque no lo van a dejar.
Segundo, porque si nadie lo detiene acaba perdiendo la razón
                                                                         (ver Kurtz).


LA POLITICA

La política, en democracia,  es, en primer término, el arte de medir con la mayor exactitud posible la estupidez de los votantes con el fin de conseguir su apoyo.
En segundo término (cronológicamente hablando), es el arte de servir a los poderosos con la mayor eficacia y el mayor disimulo posible.

EL AMOR

El único amor duradero es el amor imposible.

LA FAMILIA

La familia es bueno que sea muy numerosa a efectos de que nadie te pueda doler demasiado.

LA AMISTAD

La amistad es el comercio que exige mayor rigor.

LA GUERRA

La guerra es la única solución cuando los argumentos están a favor del adversario.

LA MUERTE

La muerte es la única cosa capaz de impedir que uno siga cometiendo estupideces.

LA VIDA

Ahh, la vida, es tan hermosa la vida...




                             

El quinto misterio

Sócrates, mi lector más pertinaz, resurge con un nuevo comentario en el que perpetúa una discusión que parece ser más consigo mismo que conmigo

Antes he señalado cuatro misterios en relación con los textos de Sócrates, ahora me gustaría ocuparme del quinto misterio que viene a ser la verdadera identidad de este Sócrates

Tiene que ser alguien que me conoce y a quien yo probablemetene conozca dada la absoluta intrascendencia de este blog

Tiene que ser alguien relativamente joven (o primerizo en esto de escribir) dado su entusiasmo por utilizar más palabras de las que hacen falta a la hora de expresar sus ideas

Parece ser una de esas personas que están llenas de buenas intenciones pero que no consiguen centrar dichas intenciones en un hecho concreto. Lo que yo denominaría: "El hombre abstracto"

Me lo puedo imaginar barajando infinitamente ideas acerca de cómo mejorar el Mundo

Me lo imagino provisionalmente (eso espero) incapaz de comprender que el Mundo es inmejorable (léase este adjetivo poniendo el énfasis en la acepción que el lector prefiera)

Desde luego, conozco muchas personas que encajarían dentro de este perfil, con lo cual el quinto misterio mantiene su condición de tal