Está lloviendo en Mallorca
El Papa dimite
se arma gran revuelo
se especula en torno a las razones de dicha dimisión
unos alaban al Papa
otros sospechan ("aquí hay gato encerrado...")
otros lo ven como un hecho histórico de gran importancia
(el mundo antes de la dimisión papal
el mundo después de la dimisióm papal)
etc.
sale el Sol
me voy a jugar al golf
hago más o menos los mismos golpes que antes de la dimisón
Etiquetas
- aforismos (26)
- arte (4)
- artículos (10)
- artistas (24)
- cine (10)
- columnistas (11)
- curiosidades (8)
- Deportes (2)
- diario (117)
- discusiones (1)
- doce motivos para matar (2)
- el reloj sin cuerda (3)
- el sueño de los otros (7)
- el tipo hombre (17)
- ensayo (1)
- F (5)
- Frases esenciales (1)
- Futbol (5)
- Guiones (1)
- H (1)
- ii (1)
- indignados (11)
- internet (1)
- leyendo la prensa (3)
- libros (1)
- Literatura (13)
- monologos (1)
- narrativa (15)
- Necrológicas (20)
- Notas (1)
- P (1)
- poesía (6)
- política (84)
- Reflexiones (59)
miércoles, 27 de febrero de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
Lincoln y el pecado de Spielberg
Un mismo hecho cualquiera, visto bajo diferentes perspectivas, permite distintas interpretaciones
Un argumento cualquiera, tratado por diferentes directores, dará películas totalmente diferentes
Y a uno, una vez más, le encantaría saber qué hubiera sido de este argumento en manos de Francis Coppola
Esta vez, a la superficialidad endémica de Spielberg se suma una confusión estética y narrativa que no es habitual en este director
Spielberg trata a Sally Field como si quisiera hacer teatro dramático y trata a James Spader como si quisiera hacer teatro de comedia
y sencillamente destrata al pobre Tommy Lee Jones que no sabe nunca cara de qué poner
Son solo algunos ejemplos
Como si quisiera trazar un paralelo entre la diferente estatura que el guión confiere al personaje de Lincoln con respecto al resto de los agonistas de la historia, solo aprovecha el talento de Day Lewis, a quien da un tratamiento cinematográfico, en desmedro de los otros muchos talentos que tiene a su disposición
Luego, para adornar un guión demasiado conversado, inopinadamente retórico, emplea por momentos una estética plagiada inoportunamente del primer Orson Welles que no hace más que subrayar la confusión general
A uno le hubiera gustado ver la soledad del personaje en lugar de tener que escucharla de sus propios labios
A uno le hubiera gustado ver a esos personajes en manos de Orson Welles, que alguna vez dijo que había malos directores, buenos directores y grandes directores (él mismo y Coppola, por ejemplo)
Spielberg suele ser un buen director
esta vez es casi siempre malo
grande, no lo será nunca
Dicen que desperdiciar el talento es un pecado
Spielberg tiene un gran talento
Spielberg, infinitamente, lo desaprovecha
El que quiera, que complete el silogismo
Un argumento cualquiera, tratado por diferentes directores, dará películas totalmente diferentes
Y a uno, una vez más, le encantaría saber qué hubiera sido de este argumento en manos de Francis Coppola
Esta vez, a la superficialidad endémica de Spielberg se suma una confusión estética y narrativa que no es habitual en este director
Spielberg trata a Sally Field como si quisiera hacer teatro dramático y trata a James Spader como si quisiera hacer teatro de comedia
y sencillamente destrata al pobre Tommy Lee Jones que no sabe nunca cara de qué poner
Son solo algunos ejemplos
Como si quisiera trazar un paralelo entre la diferente estatura que el guión confiere al personaje de Lincoln con respecto al resto de los agonistas de la historia, solo aprovecha el talento de Day Lewis, a quien da un tratamiento cinematográfico, en desmedro de los otros muchos talentos que tiene a su disposición
Luego, para adornar un guión demasiado conversado, inopinadamente retórico, emplea por momentos una estética plagiada inoportunamente del primer Orson Welles que no hace más que subrayar la confusión general
A uno le hubiera gustado ver la soledad del personaje en lugar de tener que escucharla de sus propios labios
A uno le hubiera gustado ver a esos personajes en manos de Orson Welles, que alguna vez dijo que había malos directores, buenos directores y grandes directores (él mismo y Coppola, por ejemplo)
Spielberg suele ser un buen director
esta vez es casi siempre malo
grande, no lo será nunca
Dicen que desperdiciar el talento es un pecado
Spielberg tiene un gran talento
Spielberg, infinitamente, lo desaprovecha
El que quiera, que complete el silogismo
sábado, 23 de febrero de 2013
Sí, y Adolfo era vegetariano...
Uno de los reenviadores de correos de mi mujer le pasa un texto en el cual se hace referencia a Harry Truman como ejemplo de político honesto y con el fin de oponerlo y de paso censurar a nuestros políticos de hoy
Parece que Harry (no tengo por qué dudarlo) vivió modesta y frugalmente toda su vida y renunció siempre a cualquier beneficio extra que pudiera otorgarle o permitirle su status presidencial
El problema de los reenviadores de correos viene derivado de la facilidad que otorga este medio a sus usuarios más distraídos
En este caso, el reenviador de turno, en su afán por aprovechar la ocasión que se le presentaba de censurar a los actuales políticos mediante interpósito internauta, se ha apresurado a reenviar el texto en cuestión a quién sabe cuántos otros internautas presumiblemente igual de distraídos
Lo que el reenviador olvidó, ya por ignorancia, ya por distracción (no sé bien qué diferencia de fondo habrá entre las dos cosas), es el hecho de que el amigo Harry fue la persona que tomó la decisión de que se lanzaran las únicas dos bombas atómicas que se dejaron caer sobre una población civil hasta la fecha
Creo haber citado anteriormente en este blog a aquel antiguo profesor de mis años de estudiante, quien no cesaba de repetir a sus también distraídos discípulos, entre los que me cuento: "Vea,señor X, la mitad de la verdad es una mentira..."
Yo no aprendí mucho de biología, que era la clase que dictaba el Dr. Zanzi, pero la frase me quedó y me viene siendo de gran utilidad desde entonces
Imagino que al reenviador le habría ocurrido todo lo contrario.
Parece que Harry (no tengo por qué dudarlo) vivió modesta y frugalmente toda su vida y renunció siempre a cualquier beneficio extra que pudiera otorgarle o permitirle su status presidencial
El problema de los reenviadores de correos viene derivado de la facilidad que otorga este medio a sus usuarios más distraídos
En este caso, el reenviador de turno, en su afán por aprovechar la ocasión que se le presentaba de censurar a los actuales políticos mediante interpósito internauta, se ha apresurado a reenviar el texto en cuestión a quién sabe cuántos otros internautas presumiblemente igual de distraídos
Lo que el reenviador olvidó, ya por ignorancia, ya por distracción (no sé bien qué diferencia de fondo habrá entre las dos cosas), es el hecho de que el amigo Harry fue la persona que tomó la decisión de que se lanzaran las únicas dos bombas atómicas que se dejaron caer sobre una población civil hasta la fecha
Creo haber citado anteriormente en este blog a aquel antiguo profesor de mis años de estudiante, quien no cesaba de repetir a sus también distraídos discípulos, entre los que me cuento: "Vea,señor X, la mitad de la verdad es una mentira..."
Yo no aprendí mucho de biología, que era la clase que dictaba el Dr. Zanzi, pero la frase me quedó y me viene siendo de gran utilidad desde entonces
Imagino que al reenviador le habría ocurrido todo lo contrario.
jueves, 21 de febrero de 2013
Personalidad, ¿cuál de ellas?
Mi amigo Canfield, con quien me topé por primera vez hacia el año setenta y cinco del anterior siglo, me solicita, a efectos de la inclusión de un artículo mío en la columna que a el le publica un creo que modesto periódico, una definición de mi personalidad en setenta palabras.
Yo no sé, así como Orson Welles no era capaz de encajar una película suya en la hora y media requerida por los distribuidores de cine (con alguien hay que compararse, ¿no?), si seré capaz de tal hazaña.
Pero lo voy a intentar
y allá voy:
UNA VERSION DE MI PERSONALIDAD
Inconstante
Irascible
a mi pesar
Frecuentemente feliz
acaso porque nunca he perseguido la felicidad
Secretamente romántico
a la manera de Phillip Marlowe o de Hannibal Lecter
Estudiadamente lacónico
al modo de Ida Lupino
(El (Jack Palance): "Soy el peor hombre del mundo, ¿verdad?"
Ella (Ida Lupino) : "El mundo es muy grande, Bill. Solo eres el peor hombre de mi vida")
Fácilmente cruel
Solitario a veces
no sé...
No contento con esto, Canfield me requiere la confección de un currículum
Yo no sabía que pretender el acceso a la categoría de escritor pseudo profesional iba a conllevar todos estos trámites. Pero, vamos, nobleza obliga, ¿no?
UN CURRICULUM
He dedicado el noventa por ciento de mis esfuerzos vitales a la práctica más o menos exitosa y placentera de diferentes deportes
El otro diez por ciento lo he invertido en diversas e irrelevantes maneras de ganarme la vida
El noventa por ciento de mi actividad mental ha estado abocada obsesivamente a la práctica virtual del sexo
El otro diez por ciento lo he adjudicado a reflexionar distraídamente sobre asuntos en general más bien baladíes
Siento defraudar a mis improbables lectores
pero creo que eso es todo
Yo no sé, así como Orson Welles no era capaz de encajar una película suya en la hora y media requerida por los distribuidores de cine (con alguien hay que compararse, ¿no?), si seré capaz de tal hazaña.
Pero lo voy a intentar
y allá voy:
UNA VERSION DE MI PERSONALIDAD
Inconstante
Irascible
a mi pesar
Frecuentemente feliz
acaso porque nunca he perseguido la felicidad
Secretamente romántico
a la manera de Phillip Marlowe o de Hannibal Lecter
Estudiadamente lacónico
al modo de Ida Lupino
(El (Jack Palance): "Soy el peor hombre del mundo, ¿verdad?"
Ella (Ida Lupino) : "El mundo es muy grande, Bill. Solo eres el peor hombre de mi vida")
Fácilmente cruel
Solitario a veces
no sé...
No contento con esto, Canfield me requiere la confección de un currículum
Yo no sabía que pretender el acceso a la categoría de escritor pseudo profesional iba a conllevar todos estos trámites. Pero, vamos, nobleza obliga, ¿no?
UN CURRICULUM
He dedicado el noventa por ciento de mis esfuerzos vitales a la práctica más o menos exitosa y placentera de diferentes deportes
El otro diez por ciento lo he invertido en diversas e irrelevantes maneras de ganarme la vida
El noventa por ciento de mi actividad mental ha estado abocada obsesivamente a la práctica virtual del sexo
El otro diez por ciento lo he adjudicado a reflexionar distraídamente sobre asuntos en general más bien baladíes
Siento defraudar a mis improbables lectores
pero creo que eso es todo
martes, 19 de febrero de 2013
Más de lo mismo
En medio de la Gran Confusión reaparece el cómico Pedro Ruiz, Gran Maestro de la Confusión
Lo entrevistan en El Mundo
Mantiene sus rasgos más típicos
Ataca a políticos de todos los colores
Dice que no es monárquico ni republicano
(pero se apiada de y alaba al Prnícipe Felipe, por lo que pueda venir)
Ataca a la corrupción pero practica el amiguismo (defiende a la difunta Lola Flores, que no pagaba sus impuestos)
etc.
Más de lo mismo
hipócrita emboscado
como todos los que trabajan de provocadores
Y el personal contento, claro
Lo entrevistan en El Mundo
Mantiene sus rasgos más típicos
Ataca a políticos de todos los colores
Dice que no es monárquico ni republicano
(pero se apiada de y alaba al Prnícipe Felipe, por lo que pueda venir)
Ataca a la corrupción pero practica el amiguismo (defiende a la difunta Lola Flores, que no pagaba sus impuestos)
etc.
Más de lo mismo
hipócrita emboscado
como todos los que trabajan de provocadores
Y el personal contento, claro
El columnista y los espías
Si una columna de periódico se debe caracterizar por decir mucho y con claridad utilizando pocas palabras, las aportaciones de Raúl del Pozo a la última página de El Mundo vendrían a ser algo así como anti-columnas
del Pozo (por utilizar un epíteto piadoso) resulta bastante barroco
y poco claro, claro
Esta vez para hablar de los espías de moda baraja al Mossad con Hitchkock, Pujol, Le Carré y no sé cuántas cosas más
pero, al final, no se sabe lo que quería decir
otra vez
del Pozo (por utilizar un epíteto piadoso) resulta bastante barroco
y poco claro, claro
Esta vez para hablar de los espías de moda baraja al Mossad con Hitchkock, Pujol, Le Carré y no sé cuántas cosas más
pero, al final, no se sabe lo que quería decir
otra vez
miércoles, 13 de febrero de 2013
Curiosidades
Es curioso
se suben al autobús distraídos y luego se asombran cuando les roban la cartera
Parece que no sabían que la profesión de carterista es tan antigua como las propias carteras
se suben al autobús distraídos y luego se asombran cuando les roban la cartera
Parece que no sabían que la profesión de carterista es tan antigua como las propias carteras
jueves, 7 de febrero de 2013
El hombre inmediato
EL HOMBRE INMEDIATO
(por Nelson Huertas)
(por Nelson Huertas)
Las cosas pasan cada vez más rápido.
Es como si el humano devenir estuviera regido por un movimiento uniformemente acelerado.
Esta sensación de vértigo da miedo.
El tipo siente todo el tiempo como que se va a perder algo.
Como que si no se da prisa se va a quedar fuera.
Como que el tren pasa y no vuelve...
Y en parte tiene razón.
Por eso se vuelve inmediato
(aquí te pillo, aquí te mato).
Lo quiere todo y lo quiere ya.
No puede esperar.
Antes, el tipo araba la tierra, plantaba la semilla, regaba, esperaba un tiempo, recogía la cosecha y, recién ahí, se la comía.
Ahora va al Hiper y compra el plato congelado, lo pone en el micro-ondas tres minutos y da cuenta de él más rápido que inmediatamente mientras mira el tele-diario, como decíamos antes, para no perderse nada.
Pero, para no perderse nada ¿de qué?
¿Qué es lo que no se quiere perder?
Yo se lo digo:
Lo que el tipo no se quiere perder es la felicidad.
El tipo aspira a la felicidad, y tiene todo el derecho.
El deber, diría un famoso escritor.
El deber de aspirar a la felicidad.
Y cree que la felicidad viaja en el tren que ahora mismo está pasando.
Y cree que el tren no volverá a pasar por aquí.
Nunca más.
Eso es lo que cree.
Y ahí es donde se equivoca.
No porque el tren vaya a volver a pasar por aquí; seguro que ese tren no vuelve a pasar nunca más.
Se equivoca porque la felicidad no viaja.
Por eso,
Porque la felicidad está sentada en el banco de la estación mirando pasar los trenes.
Disfrutando de mirar pasar los trenes
Con su carga de misterio
Con su estela de adioses.
Y si un día viaja es porque tiene que ir a una boda en Zaragoza o le encargaron un trabajo en Santander.
Entonces lo que hace, la felicidad, es mirar desde el tren como pasan las estaciones, y lo mismo se entretiene de esta manera que de la otra.
Y, sí, es cierto, la verdad es que el tren no vuelve a pasar otra vez por aquí.
Pero el caso es que la felicidad no va en el tren.
Asi que el tipo moderno, el inmediato, se toma siempre el último tren y se deja a la felicidad en la estación.
A la felicidad no le importa porque se basta a sí misma para ser feliz y no necesita del tipo para nada.
La felicidad piensa que el tipo, el moderno, el inmediato, está un poco acelerado y que no le iría mal un masaje con líquido de frenos.
Pero no dice nada, porque si lo hiciera ya no sería la felicidad
Así que la felicidad se vuelve a su casa dando un rodeo por el parque mientras el tipo, el moderno, ha llegado corriendo al gimnasio, se ha subido a la bicicleta estática y ahí está, pedaleando como un loco, ansioso, casi desesperado por alcanzar ese sitio del que nunca ha salido y al que, como es lógico, no podrá llegar jamás
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
El hombre informado
Ahora pasa que toda la información está allí nomás, al alcance de la mano como quien dice
El tipo coge su aparatito y busca un momento y en un santiamén ya sabe lo que quería saber
Por otra parte, el tipo abre su correo electrónico y se encuentra con el último chiste de curas, con la airada denuncia de un ciudadano contra un nuevo político corrupto, con varias chicas desprovistas de ropa y bien provistas de atributos naturales y/o artificiales, con una fantástica solución casera para combatir el cáncer, con un epigrama de Wilde, etc.
Todo mezclado, eso sí
Ahora es cuando el tipo tendria que ser capaz de desbrozar la cosa
separar la paja del trigo, como quien dice
Pero, no
El tipo lee el epigrama y ya siente que puede citar a Wilde impunemente
Lee el chiste y pasa a reenviarlo profusamente, lo cual es lo mejor que puede hacer. Porque si quisiera contarlo verbalmente se enteraría de que un chiste es un hombre contando un chiste. Que contar un chiste es un arte
Mira a las chicas y siente como que a su vida le falta algo
Lee la denuncia del ciudadano y y se indigna un poco
Lee la solución para el cáncer y se la pasa a su cuñado que a la sazón tiene a la madre enferma
Lo bueno sería que el tipo fuera a la librería y se comprara De Profundis
que pasara de leer el chiste salvo en el caso de que se considerara capaz de contarlo con éxito
que dejara de votar
que no le tocara los huevos a su cuñado, quien ya tiene bastante con lo de su madre
que asumiera que a toda vida le falta algo y que se vaya a jugar al golf (que no es lo mismo pero que entretiene más tiempo)
Pero, no
Al tipo le sobra información y le falta discernimiento, digo yo
Con el tipo, no hay manera
El tipo coge su aparatito y busca un momento y en un santiamén ya sabe lo que quería saber
Por otra parte, el tipo abre su correo electrónico y se encuentra con el último chiste de curas, con la airada denuncia de un ciudadano contra un nuevo político corrupto, con varias chicas desprovistas de ropa y bien provistas de atributos naturales y/o artificiales, con una fantástica solución casera para combatir el cáncer, con un epigrama de Wilde, etc.
Todo mezclado, eso sí
Ahora es cuando el tipo tendria que ser capaz de desbrozar la cosa
separar la paja del trigo, como quien dice
Pero, no
El tipo lee el epigrama y ya siente que puede citar a Wilde impunemente
Lee el chiste y pasa a reenviarlo profusamente, lo cual es lo mejor que puede hacer. Porque si quisiera contarlo verbalmente se enteraría de que un chiste es un hombre contando un chiste. Que contar un chiste es un arte
Mira a las chicas y siente como que a su vida le falta algo
Lee la denuncia del ciudadano y y se indigna un poco
Lee la solución para el cáncer y se la pasa a su cuñado que a la sazón tiene a la madre enferma
Lo bueno sería que el tipo fuera a la librería y se comprara De Profundis
que pasara de leer el chiste salvo en el caso de que se considerara capaz de contarlo con éxito
que dejara de votar
que no le tocara los huevos a su cuñado, quien ya tiene bastante con lo de su madre
que asumiera que a toda vida le falta algo y que se vaya a jugar al golf (que no es lo mismo pero que entretiene más tiempo)
Pero, no
Al tipo le sobra información y le falta discernimiento, digo yo
Con el tipo, no hay manera
miércoles, 6 de febrero de 2013
Los grandes temas
LA LIBERTAD
LA POLITICA
LA GUERRA
LA MUERTE
La única libertad accesible para el humano ser está, en el mejor de los casos, dentro de su cabeza.
Si es lo suficientemente sólido psíquicamente puede pensar y soñar todo lo que quiera.
A partir de allí comienza la censura.
La censura ajena y la censura propia.
La censura es necesaria para garantizar la convivencia y la salud mental y física de las personas.
Aún así se puede decir todo lo que uno desee siempre que lo haga de forma tangencial a efectos de que cada uno lo capte solamente si quiere.
En eso radica el arte.
El arte verdadero no es peligroso porque casi nadie lo entiende.
Y el que lo entiende es que ya sabía de qué iba la cosa.
Pero nadie puede hacer lo que quiera.
Primero, porque no lo van a dejar.
Segundo, porque si nadie lo detiene acaba perdiendo la razón
(ver Kurtz).
La política, en democracia, es, en primer término, el arte de medir con la mayor exactitud posible la estupidez de los votantes con el fin de conseguir su apoyo.
En segundo término (cronológicamente hablando), es el arte de servir a los poderosos con la mayor eficacia y el mayor disimulo posible.
EL AMOR
El único amor duradero es el amor imposible.
LA FAMILIA
La familia es bueno que sea muy numerosa a efectos de que nadie te pueda doler demasiado.
LA AMISTAD
La amistad es el comercio que exige mayor rigor.
LA FAMILIA
La familia es bueno que sea muy numerosa a efectos de que nadie te pueda doler demasiado.
LA AMISTAD
La amistad es el comercio que exige mayor rigor.
La guerra es la única solución cuando los argumentos están a favor del adversario.
La muerte es la única cosa capaz de impedir que uno siga cometiendo estupideces.
LA VIDA
Ahh, la vida, es tan hermosa la vida...
LA VIDA
Ahh, la vida, es tan hermosa la vida...
El quinto misterio
Sócrates, mi lector más pertinaz, resurge con un nuevo comentario en el que perpetúa una discusión que parece ser más consigo mismo que conmigo
Antes he señalado cuatro misterios en relación con los textos de Sócrates, ahora me gustaría ocuparme del quinto misterio que viene a ser la verdadera identidad de este Sócrates
Tiene que ser alguien que me conoce y a quien yo probablemetene conozca dada la absoluta intrascendencia de este blog
Tiene que ser alguien relativamente joven (o primerizo en esto de escribir) dado su entusiasmo por utilizar más palabras de las que hacen falta a la hora de expresar sus ideas
Parece ser una de esas personas que están llenas de buenas intenciones pero que no consiguen centrar dichas intenciones en un hecho concreto. Lo que yo denominaría: "El hombre abstracto"
Me lo puedo imaginar barajando infinitamente ideas acerca de cómo mejorar el Mundo
Me lo imagino provisionalmente (eso espero) incapaz de comprender que el Mundo es inmejorable (léase este adjetivo poniendo el énfasis en la acepción que el lector prefiera)
Desde luego, conozco muchas personas que encajarían dentro de este perfil, con lo cual el quinto misterio mantiene su condición de tal
Antes he señalado cuatro misterios en relación con los textos de Sócrates, ahora me gustaría ocuparme del quinto misterio que viene a ser la verdadera identidad de este Sócrates
Tiene que ser alguien que me conoce y a quien yo probablemetene conozca dada la absoluta intrascendencia de este blog
Tiene que ser alguien relativamente joven (o primerizo en esto de escribir) dado su entusiasmo por utilizar más palabras de las que hacen falta a la hora de expresar sus ideas
Parece ser una de esas personas que están llenas de buenas intenciones pero que no consiguen centrar dichas intenciones en un hecho concreto. Lo que yo denominaría: "El hombre abstracto"
Me lo puedo imaginar barajando infinitamente ideas acerca de cómo mejorar el Mundo
Me lo imagino provisionalmente (eso espero) incapaz de comprender que el Mundo es inmejorable (léase este adjetivo poniendo el énfasis en la acepción que el lector prefiera)
Desde luego, conozco muchas personas que encajarían dentro de este perfil, con lo cual el quinto misterio mantiene su condición de tal
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)