07/07/11
Hace un montón de años, en Buenos Aires, en casa de Grillo de la Paolera (creo que festejábamos el cumpleaños de Agustín Pereyra Lucena), un joven declaraba estar a punto de comenzar a escribir un libro en cuanto pudiera adquirir un ordenador.
Hace unos días leí por ahí que E. Galeano se jacta de escribir “a mano”, como no sé cual héroe literario suyo que por lo visto hacia otro tanto.
A uno no le extraña que Galeano prefiera hacérselo a mano, dado el contenido y la forma de su producción.
En cuanto al otro tampoco me extrañaría que ahora mismo estuviera esperando la siguiente versión del procesador de textos de Aple para ponerse con la dichosa novela.
Por mi parte, a la hora de escribir, como me siento más cómodo es estando en calzoncillos. Supongo que si mi mujer me regala el último modelo de Calvin Klein para mi cumpleaños, que está al caer, seré capaz de escribir un best-seller de lo más aparente.
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