Resulta que durante mi juventud, y sospecho que durante la mayoría de las juventudes, pero cabe señalar que la mía era por los sesenta y los setenta, el término "conservador" tenía una marcada connotación peyorativa rayana en el insulto. Ahora que antiguos conocidos se sorprenden más bien de forma non grata ante mis opiniones más recientes, creo que procede revisar un par de cosas:
Un conservador, en el buen sentido de la palabra (y no sé qué otro sentido pueda tener) sería, en primera instancia, alguien que esta a favor de que las cosas que funcionan y que son beneficiosas se mantengan tal y como están en tanto no haya una necesidad clara de cambiarlas para bien.
Un conservador, ante una propuesta de cambio, sería aquél que, antes de proceder a aceptar o promover dicho cambio, se preguntaría si no se corre el riesgo de que el remedio vaya a ser peor que la enfermedad.
W.S. Churchill estaba convencido de que la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno, sin embargo no tenía muy claro que, considerando que las democracias anglosajonas, después de tanto tiempo de estar en funcionamiento eran aún bastante imperfectas, dicho sistema fuera a ser recomendable para ser adoptado por pueblos primitivos sin peligro de provocar un caos importante. El amigo Winston estaba a favor de aplicar la democracia allí donde se pudiera, pero como buen conservador prefería estar un poco más seguro de que las cosas llegaran a buen término antes de proceder, o sea.
No ignoro que resulta harto difícil establecer el punto adecuado de inflexión para promover, aceptar o permitir un cambio cualquiera. Tampoco ignoro que es necesario que algunos se ocupen de impulsar reformas sin que ello signifique necesariamente que sean personas insensatas Sin embargo, no estaría mal realizar un esfuerzo para que el péndulo oscilara lo menos violentamente posible.
Si eso es ser conservador... bueno, sí.
¿Qué tiene que ver esto con el título...?
Usted mismo, vea.
Un conservador, en el buen sentido de la palabra (y no sé qué otro sentido pueda tener) sería, en primera instancia, alguien que esta a favor de que las cosas que funcionan y que son beneficiosas se mantengan tal y como están en tanto no haya una necesidad clara de cambiarlas para bien.
Un conservador, ante una propuesta de cambio, sería aquél que, antes de proceder a aceptar o promover dicho cambio, se preguntaría si no se corre el riesgo de que el remedio vaya a ser peor que la enfermedad.
W.S. Churchill estaba convencido de que la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno, sin embargo no tenía muy claro que, considerando que las democracias anglosajonas, después de tanto tiempo de estar en funcionamiento eran aún bastante imperfectas, dicho sistema fuera a ser recomendable para ser adoptado por pueblos primitivos sin peligro de provocar un caos importante. El amigo Winston estaba a favor de aplicar la democracia allí donde se pudiera, pero como buen conservador prefería estar un poco más seguro de que las cosas llegaran a buen término antes de proceder, o sea.
No ignoro que resulta harto difícil establecer el punto adecuado de inflexión para promover, aceptar o permitir un cambio cualquiera. Tampoco ignoro que es necesario que algunos se ocupen de impulsar reformas sin que ello signifique necesariamente que sean personas insensatas Sin embargo, no estaría mal realizar un esfuerzo para que el péndulo oscilara lo menos violentamente posible.
Si eso es ser conservador... bueno, sí.
¿Qué tiene que ver esto con el título...?
Usted mismo, vea.